«Algún día venceremos»
Joan Baez
Por undécimo año consecutivo la República de China Taiwan ha solicitado el estatus de país observador a la Asamblea Mundial de la Salud, considerando que los 23 millones de habitantes de su territorio tienen derecho a la seguridad sanitaria, además de dar cabida a la meta del gobierno de este país de establecer una red mundial para la prevención de enfermedades, y que desde 1972 cuando fue forzada a salir de la Organización Mundial de la Salud nunca ha perdido el interés en asuntos médicos y de salud internacionales.
Es inconcebible cómo los dirigentes de la OMS pudieron otorgar la calidad de miembro observador a un gran número de entidades no estatales incluso a las Islas Cook, un estado autogobernado libre asociado con Nueva Zelanda, pero continúan negando el ingreso de Taiwan, una república próspera que ha demostrado eficacia en la atención en salud a su gente y que se encuentra en posición de compartir sus recursos de salud en efectivo apoyo con la comunidad internacional.
Prueba de ello es que en los últimos años equipos médicos de Taiwan han viajado a diferentes partes del mundo trabajando con personal de salud local en una carrera contra el tiempo para ofrecer eficiente atención de salud y proteger los derechos de salud básicos de la población local en tiempos de desastre y emergencias médicas.
Ejemplos de tales acciones incluyen la asistencia médica a las víctimas del maremoto en Asia del Sur, un programa de erradicación de la poliomielitis en Gambia, la implementación de medidas para prevenir el sida en Malawi, la expansión de las instalaciones médicas en Suazilandia, el control del cólera y la malaria en Santo Tomé y Príncipe, la ayuda para controlar la Fiebre del Valle Rift en los campos de refugiados kenianos cerca de Somalia, el socorro médico para los damnificados de un terremoto en la isla de Sumatra, Indonesia.
Y qué decir de la gran ayuda brindada a Guatemala, nuestro país, al paso de la Tormenta Stan.
Inmediatamente al conocer de la tragedia que vivíamos, el presidente de Taiwan, señor Chen Shui-bian, envió 650 mil dólares, un equivalente a 5 millones 200 mil quetzales y, posteriormente una misión de asistencia médica.
Motivos suficientes que demuestran la buena voluntad del pueblo y gobierno taiwanés en el campo de la salud, por lo que nuestro país debe sumarse a la petición de participación de Taiwan en la Asamblea Mundial de la Salud, en un mínimo agradecimiento a la ayuda brindada en el campo de la salud, entre otros.