«La mediocridad no reconoce nada que sea superior a ella, pero el talento reconoce instantáneamente al genio» Arthur Conan Doyle
valerioasecovir@yahoo.com
Dentro de los principios de calidad está bien definido que las cosas las debemos hacer bien desde el principio, porque después ya cuesta encauzarlo, como dice el refrán: «árbol que nace torcido, no se endereza».
Hoy quiero hacer mención de dos cosas. Primero, sobre el galardón de que fue objeto nuestro compatriota Ricardo Arjona, quien recibió el Grammy por el mejor álbum Pop latino, dicho premio fue compartido con una cantante mexicana, y segundo, sobre los «logros» de la Selección de fútbol.
Ricardo Arjona, es un muchacho que desafortunadamente se tuvo que ir de Guatemala para lograr el triunfo, porque aquí nadie le puso atención, y ese valor artístico se hubiera echado a perder. Lo que da tristeza es que casi no se le ha hecho bulla por su destacada labor como cantante internacional, que ha puesto en alto el nombre de Guatemala; este joven cantautor, podría mandar al diablo a Guatemala y todos los guatemaltecos, porque no ha recibido nada de nosotros, pero él con orgullo siempre hace mención de su país que lo vio nacer.
La Selección de fútbol, nos vuelve a defraudar por la mediocridad con que juegan los componentes de la misma. Leyendo el artículo de í“scar Clemente del lunes 12 de los corrientes, «Lo del fútbol es reflejo de cómo somos», me motivó a escribir sobre Arjona y la Selección de fútbol, porque como dije anteriormente, casi no se le ha hecho bulla a Arjona por haber ganado un premio de mucho prestigio en la farándula internacional, en cambio, a la Selección de fut, se le menciona a cada rato, tiene el apoyo de mucha gente y su actuación es mediocre.
Como gran hazaña, le ganaron a las Selecciones de Nicaragua y Belice, dos países que no tienen como tradición el balompié, y con el estrecho margen que les ganaron, es ridículo para los chapines que sí tenemos tradición futbolística, ufanarnos de dos triunfos que por poco los perdemos.
Siempre he manifestado, que en Guatemala por todos lados encontramos jóvenes jugando chamuscas, en donde se ve que le ponen todas las ganas para ganar sus partidos, tenemos semillero para hacer buenos jugadores y que no estén maleados, pero como dice í“scar Clemente, aquí todo lo queremos para hoy y nadie apuesta a largo plazo. Por eso insisto, si queremos realizar las cosas con calidad, hagámoslo desde el principio y pensemos a largo plazo, seamos futuristas.
Esa es la diferencia entre un joven que es un valor artístico de fama internacional, que se tuvo que ir de Guatemala para abrirse nuevos horizontes, que no pensó en el presente, sino a largo plazo con visión de futuro, es exitoso, y por el otro lado tenemos una Selección que no trabaja en equipo, piensa en el presente, no planifica y es cortoplacista, es mediocre y conformista.