Cuando el lobo cuida al rebaño


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A través de una serie de noticias y artículos de prensa fuimos testigos esta semana de la desarticulación de una banda de delincuentes que se dedicaba al asalto y secuestro de personas, en su mayor parte dedicadas al cambio de dólares americanos. La noticia podría ser una más de las tantas que llenan las páginas de los diarios locales, si no es por el hecho de que la banda se encontraba conformada en su mayor parte por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), quienes fueron detenidos luego de que fiscales del Ministerio Público y otros agentes de la misma PNC ejecutaran las órdenes dictadas por el Juez competente.

Juan Antonio Mazariegos G.


Sin duda, la Policía Nacional Civil y el Ministerio de Gobernación como autoridades superiores de dicho cuerpo de seguridad civil, siempre han estado a la saga de las demandas de seguridad que la ciudadanía percibe como el mayor problema que enfrentamos como sociedad. Sin duda se hacen esfuerzos por incrementar el número de agentes y que la proporción entre agentes y ciudadanos cambie, cuando menos un poco en relación a la terrible desigualdad que hoy existe, extremo que hace imposible que gocemos de un entorno de seguridad o de cuando menos cumplimiento general de las leyes existentes. Si bien el número de agentes y su proporción en relación a la población es determinante, lo es también que los agentes que se gradúan tengan calidades que les permitan ostentar el grado de autoridad que recibirán,  pues si en algún momento llegamos a pensar que es posible revertir la violencia y la delincuencia en este País, debe necesariamente pensarse en la cantidad y calidad de agentes con que cuente la Policía Nacional Civil.   En mi opinión, la acción de las autoridades, encabezadas por el Ministerio Público, el propio Ministerio de Gobernación e incluso las fuerzas de la misma Policía Nacional Civil debe de ser aplaudida, sin embargo, debe también  de exigirse a las autoridades del Ministerio de Gobernación que mejoren  la calidad de los agentes que gradúan y filtren a todas aquellas personas que se aprovechan de su calidad de agentes y autoridades para cometer delitos, personas que como los capturados por los hechos que generan este comentario,  deben de recibir todo el peso de la ley a efecto de que su sentencia y condena sirva de escarmiento para cualquier otro individuo que escudado en su uniforme de autoridad y revestido de la confianza de la población atente en contra de la misma.

La seguridad civil debe ser fortalecida, es necesario contar con más agentes, cada vez mejor preparados y deben de mejorarse las condiciones en que los mismos prestan sus servicios. También es necesario mejorar los órganos de control interno de la misma Policía Nacional Civil, lo ocurrido en estos hechos seguramente está siendo replicado por otros individuos que se aprovechan de su condición de autoridad y deben estos ser perseguidos, capturados y juzgados, ya está bien de que en este país se piense que es más seguro huir de la Policía que sentirse protegido por ella.