Los últimos meses han sido en los Estados Unidos de América motivo de discusión y de intensas negociaciones, el proyecto de Reforma al Sistema de Salud propuesto por el presidente Obama, el cual finalmente fue aprobado. Sin embargo, en el camino han quedado serias dudas acerca de su verdadero beneficio para la población de ese país. Y ello, porque los cuestionamientos, venidos especialmente de las fuerzas que giran alrededor del estadista-político-humanista y científico Lyndon LaRouche quien en una intensa campaña en contra de su aprobación llegó incluso a compararla con la reforma al sistema de salud alemán llevado a cabo por Adolfo Hitler.
Dicha oposición, respaldada por sólidos argumentos hace un recordatorio de los años dorados del crecimiento industrial estadounidense, el que al salir de la crisis económica del 33, creara una serie de instituciones que llevaron innumerables beneficios a la población en general. Y dentro de ellos LaRouche recuerda como el Sistema Hospitalario Estatal era creado, dando lugar a la construcción de una infraestructura  que entre el periodo de 1946 a 1970 bajo la Ley Hill-Burton diera vida a la «Investigación y Construcción» de un sistema de hospitales estatales que dieran servicio a todos los ciudadanos.
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Y fue precisamente durante la administración del presidente Richard Nixon (el mismo que iniciara al dar por finalizado el Tratado de Bretton Woods,  la apertura a las políticas económicas, que hoy tienen a su país al borde del colapso económico financiero), que se impusiera en el sistema de salud  lo que ellos llaman HMO bajo la Ley Health Maitenance Organization and Resources Development Act, mismo que, según el político estadounidense, es el resultado que iniciara el periodo de veintiocho años de saqueo del sistema nacional de salud, lo que lo ha empujado a un estado de emergencia, que medido en términos de radios de capacidad per capita de servicios de salud, se encuentran por bajo de los requerimientos de camas por cada mil habitantes; médicos por cada cien mil y disponibilidad de equipos. Cifra que, además,  ha venido reduciéndose cada vez más. Los hospitales públicos han estado cerrando sus servicios al grado de representar un grado de crisis, cercano al colapso.
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Ello, porque la creación del HMO convertido en Ley por Nixon en 1973 permitió que, como Política Federal permitiera que intereses privados se interpusieran entre los ciudadanos y sus proveedores de servicios de salud. Erigiéndose en «Administradores» del Sistema de Salud, estos intereses financieros privados obtuvieron ganancias mediante su capacidad para delimitar los beneficiarios de los servicios, las compensaciones que los hospitales, los doctores y otros servicios reciben.
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De esta forma, mediante la nueva ley el saqueo podrá continuar. Tomando como bandera la necesidad de «ahorro de fondos», esta reforma trata de convencer a los ciudadanos a aceptar los drásticos recortes por razones de enfermedad o muerte. En el lenguaje de la Ley también cuenta la economía y los últimos años de vida de los ciudadanos se verán afectados porque serán «wasteful, excessive treatment,» en otras palabras que el tratamiento de su enfermedad a edad avanzada es considerada como un «desperdicio, un tratamiento excesivo», el que ya no vale la pena tratar. Este extremo tuve la oportunidad de conocerlo personalmente, cuando se había negado tratamiento a una persona lúcida aún, por tener 97 años.
¿Es el presidente Obama heredero de Adolfo Hitler? Cuestiona LaRouche. Ante esta tragedia del pueblo estadounidense, la noticia del pasado martes se agiganta, cuando los isleños premiados con dicho reconocimiento celebran precisamente un aniversario más de su revolución. Unicef dice la noticia, confirma que en Cuba no hay desnutrición infantil. Añadiendo, que este país hermano, es el único país en la América Latina y el Caribe, que ha sido capaz de eliminar la desnutrición infantil severa.
146 millones de niños menores de cinco años existen en el mundo en estado de pauperismo… ¡Ninguno es cubano!
Juzgue usted por sí mismo ¿CUíL SERí LA DIFERENCIA?