Más de 4,4 millones de croatas elegirán el domingo a su nuevo Parlamento y decidirán si confían a los conservadores en el poder o a la oposición de izquierda el ambicioso objetivo nacional de entrar en la Unión Europea (UE) antes del final del decenio.
Los resultados de estas quintas elecciones legislativas desde la independencia del país en 1991, son inciertos. El partido en el poder de la Comunidad Democrática Croata (HDZ) y el Partido Socialdemócrata (SDP) están muy igualados.
El último sondeo antes de los comicios da al HDZ 34,4% de votos y al SDP 30,1%.
Otros seis partidos y coaliciones deberían entrar en el parlamento tras superar la barrera de 5% de los votos, según esa misma encuesta publicada el miércoles.
Todo parece indicar que los dos principales rivales se verán obligados a formar una coalición con otros partidos para gobernar.
Las oficinas de voto abrirán a la medianoche (hora de Guatemala) y cerrarán al mediodía (hora de Guatemala) las 12:00 GMT. A esa hora, radios y televisiones empezarán a difundir las primeras proyecciones a pie de urna, mientras que los primeros datos oficiales se conocerán hacia las 14:00 (hora de Guatemala) , según la Comisión Electoral Central.
En estos comicios, los croatas deben decidir la composición del Parlamento monocameral de 140 escaños, 14 por cada una de las diez circunscripciones electorales del país, a los que se suman ocho escaños reservados a las minorías.
Los electores de la diáspora, entre ellos los croatas de Bosnia, más afines tradicionalmente a la HDZ, pueden incorporar al Parlamento hasta 12 electos en función de su participación en los comicios.
Tanto HDZ como SDP preconizan la integración en la Organización del Tratado del Atlántico norte (OTAN) y la adhesión rápida a la UE.
La ex república yugoslava desea ser invitada a sumarse a la Alianza Atlántica la próxima primavera (boreal) y aspira a integrar la UE hacia 2010, después de haber iniciado las negociaciones de adhesión a finales de 2005.
La agenda de los dos principales rivales difiere ligeramente en el plano económico: la HDZ privilegia el liberalismo y los socialdemócratas anuncian mayor implicación del Estado en la gestión económica.
De nuevo en el poder tras las legislativas de 2003, después de cuatro años en la oposición, la HDZ del primer ministro saliente, Ivo Sanader, ha limpiado la formación de dirigentes ultranacionalistas y le ha dado una imagen europea de derecha.
El regreso de los refugiados serbios de Croacia que huyeron del país durante la guerra serbo-croata (1991-1995), la reforma de la justicia y la lucha contra la corrupción son los principales requisitos exigidos antes de entrar en la UE.
De los 280.000 serbios que se marcharon de Croacia, 40% ha regresado, según la ONU, y representa hoy 4,5% de los 4,4 millones de habitantes del país.
El Gobierno también se jacta de haber cumplido sus obligaciones con el Tribunal Penal Internacional (TPI) para la ex Yugoslavia al haber convencido a varios ex generales acusados de crímenes de guerra de presentarse en La Haya y haber cooperado en la detención, a finales de 2005 en España, del último fugitivo reclamado por el TPI.
Con un crecimiento económico de 4,8% en 2006, un sueldo medio mensual de 600 euros y una vida política estable, Croacia es mencionada a menudo por Bruselas como ejemplo a seguir por las otras repúblicas ex yugoslavas.