Crí­ticas al gobierno afgano


Los ministros de Defensa de la OTAN analizaron hoy en el cierre de su reunión en Vilna la estrategia civil-militar global para aplicar en Afganistán, con una dura crí­tica a las autoridades afganas por su gobernancia, en medio de la difí­cil situación que atraviesa el paí­s.


En presencia del ministro de Defensa afgano Abdul Rahilm Wardak, el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Jaap de Hoop Scheffer, criticó la administración de las autoridades de Kabul, instando a mejorarla.

«El modo de gobierno debe visiblemente mejorar si queremos que los afganos tengan confianza en sus dirigentes», dijo De Hoop Scheffer durante la reunión de los 26 aliados, el ministro afgano y representantes de los otros paí­ses que participan en la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad), bajo mando de la OTAN y compuesta por 43 mil soldados de 39 naciones.

Esta crí­tica pública refleja un cierto enojo en las filas de la OTAN ante las reticencias del gobierno del presidente afgano Hamid Karzai a aceptar una mejora serie de las reglas de gobernancia en un paí­s en el que reina la corrupción.

El gobierno afgano rechazó la candidatura del británico Paddy Ashdown al puesto de representante del secretario general de la ONU en Kabul, irritando a los paí­ses que lo apoyaban, entre ellos Estados Unidos y el Reino Unido.

Sin embargo, el nombramiento rápido de un coordinador eficaz de la acción civil y militar internacional es juzgado indispensable ante la acumulación de dificultades en Afganistán.

«Sin ninguna duda, la situación (en Afganistán) plantea problemas», subrayó de Hoop Scheffer, quien manifestó un «prudente optimismo», en momentos en que los atentados perpetrados por los talibanes se multiplican y la producción de opio y heroí­na bate récord año tras año.

Ayer, los ministros de la OTAN se mostraron divididos sobre la necesidad de reforzar el despligue militar en Afganistán, aunque el patrón del Pentágono, Robert Gates, negó que eso vaya a provacar una crisis en la Alianza.

«No creo que haya crisis», declaró el secretario de Defensa estadounidense, quien sin embargo señaló que un rechazo europeo a enviar más tropas al sur de Afganistán serí­a «decepcionante».

El ministro alemán de Defensa, Franz Josef Jung, rechazó las presiones de Gates, recordando que Alemania tiene 3.200 soldados estacionados en el norte de Afganistán, lo que lo convierte en el tercer contingente después de Estados Unidos (15 mil hombres) y el Reino Unido (7 mil).

Por su parte, el ministro canadiense de Defesnsa, Peter MacKay, confirmó además que su paí­s no podrí­a mantener su contingente de 2.500 efectivos en la provincia de Kandahar (sur) después de principios de 2009, si no recibí­an un refuerzo de mil soldados.

Ante esta situación, Francia podrí­a aumentar su presencia en Afganistán, pero la respuesta sólo será dada por el presidente Nicolas Sarkozy durante la cumbre de la OTAN del 2 al 4 de abril en Bucarest, según un diplomático.

Estados Unidos insiste desde hace un año y medio para obtener un compromiso mayor de paí­ses como Alemania, Francia, España e Italia con sus aliados europeos -principalmente Reino Unido, Holanda y Canadá- que combaten a diario a las milicias fundamentalistas islámicas.