Tras la redada en Iowa, Estados Unidos, en donde fueron capturados 287 guatemaltecos, junto a casi cien personas más de otras nacionalidades, diferentes sectores se han pronunciado en contra de este proceso, sobre todo por las supuestas anomalías que han existido.
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Entre éstas, señala Oswaldo Enríquez, de la Fundación para la Justicia y la Defensa de los Derechos Humanos (FUNJUDEH), se encuentra la de violar la norma de que los inmigrantes tengan derecho a comunicarse con el consulado de su país.
«La redada violó la norma internacional de permitir a los detenidos llamar a su consulado. La operación se efectuó a las diez de la mañana del lunes. Autoridades del consulado de México, en Boise, Nebraska, llegaron a las seis de la tarde», refirió Enríquez.
El personero de FUNJUDEH explicó que los detenidos guatemaltecos, en su mayoría, deberá abandonar el país. Sólo los que tienen un proceso de reunificación familiar iniciado podrán insistir en quedarse.
Sin embargo, a todos los que hayan confesado haber utilizado documentos falsos para trabajar les aguarda la deportación, pues es un acto criminal.
Otra postura
Por su parte, en un comunicado proporcionado por la agrupación neoyorquina Migrantes de Guatemala (MIGUA), se repudia la redada de Iowa.
«Los guatemaltecos que vivimos sin documentos legales en los Estados Unidos estamos siendo víctimas de las más graves violaciones a los derechos humanos. Las autoridades norteamericanas han emprendido una cacería humana en contra de los inmigrantes en todo el territorio de ese país, tratándonos como si fuéramos criminales o terroristas», refiere el comunicado.
El documento de MIGUA expresa su repudio ante lo que considera un acto de persecución en contra de inmigrantes trabajadores.
«Nos preocupa esta política en contra de los migrantes, en especial el trato que reciben nuestros compatriotas en el momento del arresto y en los centros de detención», refiere el comunicado.