Critican recaudación fiscal de 2010


Pese a cumplir con sus metas en recaudación, la SAT tení­a unas previsiones muy bajas con respecto al PIB, según estima el Icefi. FOTO LA HORA: ARCHIVO

La recaudación tributaria de 2010 superó lo estimado por más de 300 millones de quetzales, sin embargo el Icefi calificó este éxito como relativo, ya que la meta inicial de la SAT fue muy baja, «una recaudación exitosa hubiera sido del 12% del PIB, pero se recaudó el 10.5%; además el Icefi criticó la ejecución presupuestaria de 2010 indicando que el Gobierno debe presentar logros más concretos.

Alexis Batres
abatres@lahora.com.gt

El aumento a la recaudación fue relativo, porque aún fue muy bajo con respecto al PIB. FOTO LA HORA: ARCHIVO

De acuerdo con el reporte de la Superintendencia de Administración Tributaria -SAT-, los ingresos tributarios totales de la Administración Central durante el 2010 fueron de 37 mil 600 millones de quetzales, superior por 334.9 millones de quetzales a lo estimado por esta institución.

Jonathan Menkos, Economista Senior del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales -Icefi- manifestó que indudablemente se trata de un aspecto positivo al haber superado esa meta, sin embargo destaca que hay que tomar en cuenta que la meta era bastante baja.

«La carga tributaria se queda en un 10.5 por ciento del Producto Interno Bruto -PIB- cifra que está muy lejos de ser la carga tributaria del 2007, que fue más del 12 por ciento del PIB», indicó.

Por ello concluye que lo percibido con este éxito en la recaudación es relativo en dos aspectos: primero: la meta era baja y segundo: «no es un aumento en la recaudación como resultado de una reforma tributaria que haya cambiado las reglas del juego para bien del Estado, sino más bien se está comparando la recaudación de 2010 con la recaudación de 2009, que fue un año donde la crisis económica era mucho más intensa que en el 2010».

«La gran tarea pendiente de este Gobierno y que debe discutirse de cara a las próximas elecciones es como elevar una carga tributaria, que está muy vinculada a la economí­a externa; hay que recordar que la carga tributaria se basa principalmente en impuestos al consumo y a su vez muchos de esos impuestos al consumo tienen que ver con importaciones», expresó.

Continúa explicando que no queda muy claro el panorama para una carga tributaria que al menos cubra el 12 por ciento del PIB, ya que «es evidente que es un éxito a medias cuando se analiza frente a todas las grandes necesidades y desafí­os que tiene el Estado».

Explica que Guatemala necesita un sistema educativo que sea de cobertura universal y de calidad para todos y cada uno de los guatemaltecos y manifiesta que para lograr cubrir este tipo de costos principalmente se requiere de una inversión de 6 por ciento del PIB.

De igual manera indicó, al respecto de las complicaciones que tuvo el sistema de Salud durante el 2010 que deberí­a percibirse, también como un sistema de Salud de carácter general como el que se da en otros paí­ses y especifica que debe tener un costo social de al menos el 5 por ciento del PIB.

«La carga tributaria reportada en el 2010, la cual es un 10.5 por ciento del PIB, no llega a cubrir ese tipo de necesidades, mucho menos si se agrega una seguridad efectiva y una justicia de cobertura nacional y no solamente urbana; para todo ello se requiere una recaudación anual de un mí­nimo del 12 por ciento del PIB».

EJECUCIí“N PRESUPUESTARIA

El Ministerio de Finanzas -Minfin- informó que pese al reordenamiento presupuestario sucedido durante el 2010, debido a la no aprobación del presupuesto para el año pasado y que comenzó a ejecutarse al finalizar el primer trimestre del año, se logró un nivel de ejecución que se midió en un 94 por ciento.

Alfredo del Cid Pinillos, ministro de Finanzas, manifestó que fue superior por un punto porcentual a la ejecución presupuestaria de años anteriores; «reordenamiento que se hizo y el trabajo en conjunto con la SAT a finales de año, logró que el Minfin tuviera recursos suficientes para cumplir con estas obligaciones que eran muy difí­ciles a estas alturas cumplirlas a cabalidad, de igual manera que cumplimos con las obligaciones del Estado con el gasto social, con la gobernabilidad, infraestructura, la seguridad y la justicia, que eran los planes que estaban previstos dentro de la estrategia de principios de año de 2010».

En este sentido, Menkos indicó que el porcentaje de ejecución (94%) es bastante aceptable, sin embargo «lo que la sociedad demanda es también que se informen qué resultados tuvo esa ejecución, porque no sólo es que nos digan que se gastaron el dinero que habí­an ofrecido gastar, sino más bien qué resultados está teniendo el gasto público y eso es un aparte del proceso presupuestario que todaví­a queda pendiente en la que no se conoce lo que se logró exactamente».

«Parece ser un resultado muy bueno, pero esa parte de la evaluación del presupuesto (informe de resultados) casi siempre se queda en el tintero y es importante rescatarla como una necesidad de transparencia de cualquier Estado», manifestó el analista.