Pese a que la Cancillería, como parte del Gobierno de Guatemala, no ha proclamado una declaración condenando el asesinato de la emigrante guatemalteca residente en Estados Unidos, a los sectores de la sociedad civil del país les ha causado indignación.
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De acuerdo con el ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Gert Rosenthal, antes de condenar el hecho desean conocer el informe de parte de Estados Unidos, por lo que no han emitido una posición oficial.
En contraposición, sectores de la sociedad civil se han mostrado indignados por el hecho. Ayer, Rodolfo Cardenal Quezada Toruño, arzobispo metropolitano, indicaba que este hecho debe dar la pauta para poner en la mesa el tema migratorio, para prevenir más muertes.
«Soy del parecer que se debería aprovechar esa oportunidad para hablar claramente con el presidente Bush sobre los problemas de nuestros compatriotas en Estados Unidos».
Para el sacerdote brasileño residente en Guatemala, Mauro Verzeletti, de la Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal, se deben entablar las conversaciones, ya que el problema se está agravando cada vez más.
En toda la sociedad civil, dentro de organizaciones de derechos humanos y de los derechos de los migrantes, se condenó el hecho, ya que se consideró como una estrategia para dar un mensaje a otros emigrantes para que no intenten siquiera el hecho.
Piden acciones
Por su parte, activistas de los derechos de los emigrantes han explicado que este asesinato puede ser considerado como una consecuencia del recrudecimiento de las políticas migratorias, por lo que piden que en la próxima visita del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se traten los temas concernientes a las políticas migratorias.
De tal suerte, estas organizaciones están planeando una campaña de rechazo a estas políticas, la cual puede verse concretada el 11 y 12 de marzo, días en que Bush visitará el país.
México sí actúa…
Por su parte, las autoridades mexicanas han pedido que se investigue el hecho, en donde también perecieron dos emigrantes cuyo origen era de esa nación azteca.
La Cancillería de México pidió al consulado de esa nación en Tucson, Arizona (ciudad donde ocurrió el triple asesinato), que se solicite una investigación del ataque, el cual fue perpetrado con armas de fuego.
Las autoridades consulares mexicanas sólo han podido confirmar que en el ataque resultó herida una mujer de nacionalidad guatemalteca que se encuentra hospitalizada, mientras que otro mexicano resultó herido de bala en una mano, informó un comunicado de la cancillería mexicana.
El incidente se produjo el jueves de madrugada en la región de Tucson, una zona desértica en el sudeste del Estado, a una hora de la frontera mexicana.
Las autoridades encontraron los cuerpos de dos inmigrantes indocumentados en una camioneta y a una tercera persona al borde de la vía. Las tres personas tenían heridas de bala.
Las víctimas formaban parte de un grupo de al menos siete emigrantes que atravesaron el desierto entre México y Estados Unidos en la camioneta donde fueron hallados.
El pasado 13 de enero, un mexicano que ingresó ilegalmente a Estados Unidos por la zona de Arizona murió a balazos en un incidente con la Patrulla Fronteriza a unos 500 metros de la frontera con México.