Flavio Briatore, el jefe de la escudería de Fórmula 1 Renault, se mostró muy crítico hoy en Shanghai con la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que declaró conformes los difusores aerodinámicos de Toyota, Brawn GP y Williams.
Ayer, la Corte de Apelación de la FIA aprobó esos difusores o extractores, que mejoran la aerodinámica de los monoplazas de esas tres escuderías, en detrimento de Renault, Red Bull, Ferrari y BMW Sauber, que los consideraban contrarios al reglamento.
«Cuando se habla de reglamento, se habla también de su principio. Como Ferrari y los demás siempre hemos pensado que deberían prohibirse los elementos de apoyo. Esa es la dirección que había tomado la FIA. El año pasado, Renault quería hacer más o menos lo mismo (respecto a los difusores) y la FIA nos lo impidió», lamentó Briatore.
«Un problema así hay que resolverlo antes del primer Gran Premio», afirmó Briatore, que pidió más claridad en el reglamento. «Tiene que ser negro o blanco. Si es gris, hay que tomar una decisión para todo el mundo», opinó.
«Quiero reglamentos que yo también pueda entender, no sólo los ingenieros y los abogados». La reunión de la Corte de Apelación «lo demuestra. Los abogados hablaron durante dos horas sobre qué era un agujero», es decir el difusor, que perfora los bajos de los Fórmula 1, criticó el italiano.
Ahora «el campeonato se lo disputan (Kazuki) Nakajima, (Rubens) Barrichello y Gluck, perdón (Timo) Glock. Es como si en Italia estuvieran Reggina, Lecce y Bari al frente del Calcio y Milán e Inter, detrás. Todo el mundo se preguntaría qué está pasando», ironizó Briatore.
La decisión de la FIA obliga al resto de equipos a desarrollar su propio difusor, lo que costará «unos 10 millones de euros» según Briatore.
Renault, que ya estudió esa solución en 2008, parte con un margen de ventaja y podría tener listo su difusor antes del sábado, según Briatore. «Pero el impacto financiero es enorme, eso es seguro», protestó.