Crisis por las FARC agita la Cumbre


Las acusaciones de Colombia contra Venezuela y Ecuador de nexos con las FARC calentó la Cumbre América Latina-Unión Europea hoy en Lima, tras la divulgación del examen de Interpol sobre archivos electrónicos de esa guerrilla.


Poco antes de la apertura de la cita, el presidente ecuatoriano Rafael Correa acusó al gobierno de ílvaro Uribe de «calumniar» con el informe de Interpol, según el cual no hubo alteración de los documentos sobre los que Bogotá sustenta su acusación contra Caracas y Quito.

«Se están deteriorando (las relaciones) por esa actitud del gobierno de Colombia de seguir calumniando», dijo el mandatario ecuatoriano al rechazar que su colega Hugo Chávez sea el «conflictivo» de la región, cuando es Uribe quien «bombardea» y tiene una «campaña de desprestigio» contra sus vecinos.

Chávez, quien llegó a Lima en la madrugada de hoy, disparó previamente desde Caracas, al calificar la divulgación del informe de Interpol ayer como un «show de payasos».

«Colombia y Estados Unidos tratan de usar (el informe de Interpol) para continuar agrediendo a los gobiernos de Venezuela y Ecuador», dijo Chávez al señalar que poní­a «a revisión» el futuro de las relaciones con Bogotá.

Las tensiones por las sospechas de Bogotá devinieron en crisis con el ataque militar colombiano contra un campamento de las FARC en Ecuador el 1 de marzo, que dejó unos 20 muertos, incluidos el jefe rebelde Raúl Reyes, cuatro mexicanos y un ecuatoriano.

En el bombardeo, que llevó a la ruptura de las relaciones entre Quito y Bogotá, las autoridades colombianas dijeron haber encontrado un computador con datos que vinculan a Caracas y Quito con las FARC.

«Interpol ha dicho de manera contundente que Colombia no alteró los computadores, que la Policí­a procedió con toda transparencia», afirmó Uribe en rueda de prensa ayer en Lima.

Pese a que el tema tensionó la Cumbre, el canciller colombiano Fernando Araújo confirmó que Uribe no tiene previsto reunirse con Chávez o Correa, pero destacó que los vicencilleres Camilo Reyes (Colombia) y José Valencia (Ecuador) se encontraron en Lima bajo el auspicio de la OEA en busca de normalizar las relaciones.

«Creo que hay presidentes mucho más conflictivos en la región que Hugo Chávez. El problema no es Ecuador, Venezuela… es Colombia», dijo Correa hoy.

En su defensa, Uribe desvió la responsabilidad a las FARC. Poco antes de entrar al foro de presidentes, señaló que tras los problemas que la guerrilla ha generado en las relaciones de los tres paí­ses deberí­a liberar, durante la Cumbre, a la franco-colombiana Ingrid Betancourt y al resto de secuestrados en su poder.

El presidente del gobierno español, José Luis Rodrí­guez Zapatero, también en Lima, envió un mensaje similar ayer: «el secuestro es un delito y exijo la liberación de Ingrid Betancourt y de todos los rehenes secuestrados por las FARC que no tienen nombre y apellido».

La mayorí­a de paí­ses de la región abogan por una salida que permita la liberación de los rehenes en Colombia y algunos paí­ses europeos, como Francia, han ofrecido sus labores de facilitarores.

Para Chávez, cuya mediación por los secuestrados fue cancelada por Uribe, mientras éste siga en el poder «va a ser muy difí­cil» lograr nuevas liberaciones de rehenes o avanzar hacia un canje humanitario.

«Uribe no quiere que esa gente salga de allí­ y yo creo que no quiere porque (el presidente estadounidense George W.) Bush no quiere», declaró Chávez ayer.

Washington de su lado también atizó la polémica. El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, estimó que los informes que describen los presuntos ví­nculos de Venezuela con las FARC son «muy preocupantes».

Aunque la tensión en torno a Colombia domina el ambiente de la Cumbre, más de 50 presidentes preven firmar hoy la Declaración de Lima, en la que se comprometen a trabajar en conjunto contra la pobreza y el cambio climático.