El pedido de Grecia de una ayuda de emergencia de 45 mil millones de euros para cumplir con los reembolsos de su aplastante deuda domina este sábado el inicio de la reunión de ministros de Finanzas del FMI y de gobernadores de bancos centrales en Washington.
El director del FMI Dominique Strauss-Kahn ha prometido que el organismo internacional se moverá «muy expeditivamente» en respuesta al llamado de ayuda que Grecia formuló ayer, el primer país en hacerlo de la zona euro.
«Hemos estado trabajando de cerca con las autoridades griegas durante algunas semanas sobre la asistencia técnica, y hemos tenido una misión en el terreno en Atenas durante unos días trabajando con las autoridades y la Unión Europea», dijo Strauss-Kahn.
La estabilidad el euro –que el viernes cerró a 1,3384 dólares en Nueva York– está en juego cuando Grecia enfrenta una deuda de 300.000 millones de euros y Europa sale lentamente de la recesión.
Las divisiones dentro del Grupo de los veinte países ricos y desarrollados (G20) sobre un impuesto mundial a los bancos para recuperar el costo del rescate de las instituciones financieras también estarán en el cónclave.
La reunión del FMI tiene lugar con el telón de fondo de lo que el G20 decribió el viernes como una recuperación global de la economía mejor de lo esperado.
«La recuperación global ha sido mejor de lo anticipado, en gran parte debido a la estrategia concertada y sin precedentes del G20», señaló el grupo en un comunicado al cabo de la reunión.
«Deberíamos elaborar estrategias de salida creíbles de las extraordinarias medidas macroeconómicas y financieras de respaldo hechas a la medida de las circunstancias de los países individuales», agregó.
La crisis de la deuda griega no está en la agenda pública de la cita del FMI. Pero se dejará ver este sábado y también asomará el tema de la reconstrucción de Haití tras el terremoto del 12 de enero.
La Unión Europea ha dicho que no ve «obstáculos» al requerimiento de Atenas de activar un rescate conjunto de tres años entre la UE y el FMI de hasta 45.000 millones de euros (60.000 millones de dólares) en el primer año con tasas de interés de cerca del 5,0%.
Bajo un acuerdo sellado con los dirigentes de la UE el 11 de abril, el FMI cubriría un tercio de los costos del rescate.
Pero la canciller alemana Angela Merkel, líder de la mayor economía de Europa, dijo que el rescate sería activado sólo si la estabilidad del euro estuviera amenazada y si Atenas implementaba duras medidas de austeridad.
Por otro lado, los ministros de finanzas del FMI escucharán una petición de sus contrapartes del G20 a fin de considerar impuestos a los grandes bancos para contribuir a despejar el riesgo y pagar posibles fracasos financieros.
El G20 dijo el viernes que quería que el sector financiero hiciera «una contribución justa y substancial para pagar cualquier carga asociada a las intervenciones gubernamentales para reparar el sistema bancario».
Se espera que el FMI proponga dos impuestos –uno para reembolsar a los gobiernos por el costo de rescatar a los bancos golpeados por la crisis, y otro para disuadir a los bancos de tomar excesivos riesgos en el futuro.
«Es un sentido básico de justicia que adoptemos este marco básico», dijo el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Tim Geithner. Pero algunos miembros del G20 como Brasil y Canadá han expresado su oposición.