Las aseguradoras francesas excluyeron el riesgo de gripe porcina de la mayoría de sus pólizas y limitaron así las consecuencias de la pandemia en sus cuentas, a pesar de un alza de los gastos médicos.
Aunque las aseguradoras cubren generalmente un amplio abanico de riesgos, las pólizas incluyen muchas veces cláusulas que restringen su exposición al riesgo.
En el caso de reuniones masivas como los conciertos, las compañías descartan ahora de manera sistemática cualquier forma de riesgo vinculada con una pandemia (principalmente la anulación), explica Olivier Matos, especialista de los grandes acontecimientos del agente de seguros Aon France.
«Hace unos meses, las aseguradoras proponían garantías para este tipo de riesgo», explica, pero «ahora, el hecho de que este riesgo sea probado, ya no lo hace aleatorio».
El primer ministro francés, Franí§ois Fillon, reconoció a finales de julio que una pandemia era «inevitable» y que «varios millones de franceses» serían concernidos. Y por definición, un riesgo, si es seguro, ya no es asegurable.
La Federación Francesa de Sociedades Aseguradoras (FFSA) precisa que «no hay posición del sector, cada aseguradora es libre de cubrir el riesgo o no».
El principio de las exclusiones es válido para las empresas, cuya actividad podría reducirse, o incluso interrumpirse, en caso de pandemia.
Para cubrirse contra pérdidas de explotación causada a sus clientes, las empresas cuentan en general con el seguro de responsabilidad civil profesional, pero la contaminación bacteriológica muchas veces no está incluida.
Aunque no haya una exclusión explícita, «no es evidente que estos contratos sean aplicados», considera Eric Lemaire, portavoz de Axa France.
«En efecto, si bien cada empresa debe prepararse para honrar de la mejor manera sus compromisos con sus clientes, nadie duda de que en caso de litigio se abra un debate sobre el principio mismo de su responsabilidad», añade.
Otro campo de exposición potencial para las aseguradoras: los seguros complementarios de salud, que reembolsan los gastos que no son reintegrados por el sistema público de seguridad social.
Aunque en caso de pandemia el costo de las vacunas antigripales será pagado íntegramente por el Estado, «la multiplicación de las consultas (médicas) tendrá seguramente un impacto financiero, pero que sin embargo debería de ser bastante limitado», prevé Lemaire.
CNP Assurances cifró recientemente en menos de 100 millones de euros (141 millones de dólares) el impacto de una pandemia en sus resultados, o sea, relativamente poco, según su director general, Gilles Benoist.
Principal aseguradora de vida, CNP, así como otras empresas del sector, ya implementó un plan de continuidad para su propia actividad.
«Por ahora, nuestra prioridad es que la actividad pueda continuar con condiciones degradadas», antes que el impacto en las pólizas o el resultado, señalan en Groupama.
Los dispositivos se pueden desplegar en cualquier momento, gracias a las provisiones de mascarillas (3,5 millones en Axa), el teletrabajo, los planes de continuidad de los prestatarios, la mutualización de las tecnologías…
«Incluso con un 40% de ausentismo», es decir, el pico mencionado por el Ministerio francés de Trabajo, «nos esforzaremos por poder seguir funcionando para las actividades esenciales», prevé Groupama, que se prepara a una pandemia.