La crisis financiera obligaría a miles de pequeños productores a abandonar sus cultivos y sus comunidades, lo cual pone en grave riesgo la seguridad alimentaria del país, ya que este sector genera el 67% de la producción de maíz blanco que se consume internamente.
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La Coalición Internacional para el Acceso a la Tierra, conformada por organizaciones indígenas y campesinas de varios países, advirtió que la crisis financiera mundial tendría un impacto negativo en la agricultura y la alimentación de la región centroamericana.
Hélmer Velásquez, de la Coordinadora Nacional de Cooperativas y ONGs, aseguró que para 2009 más de 260 mil pequeños productores de maíz blanco (20% del total), se verían obligados a migrar de sus comunidades hacia la capital o Estados Unidos, debido a que ya no les sería factible dedicarse a la producción de ese cultivo.
«De continuar en la situación actual, sin estímulos y con altos costos de producción, creemos que en 2009 un porcentaje más allá del 20% de los pequeños productores podría abandonar el cultivo de maíz blanco», aseguró Velásquez.
Velásquez dijo que los departamentos de San Marcos, Huehuetenango, Chimaltenango y Sololá es donde se concentra la mayoría de los pequeños productores de maíz, los cuales representan áreas de concentración de la pobreza.
El entrevistado señaló que el escaso apoyo que han recibido del Ministerio de Agricultura es una de las causas primordiales que no les permite asegurar la producción, ya que han tenido escaso acceso a la tierra, créditos, semillas, fertilizantes y tecnificación.
También se criticó la reducción presupuestaria que tuvo esa cartera para 2009.
La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) calcula la existencia de 1 millón 300 mil pequeños productores.
REACCIí“N
«Se les ha apoyado»
Julio Recinos, titular de la cartera de Agricultura, indicó que el apoyo proporcionado a pequeños productores a través del arrendamiento de tierras y la provisión de semillas certificadas y fertilizantes se ha incrementado este año.
Recinos aseguró que el año pasado se proporcionó acceso a la tierra a través de arrendamiento a 20 mil personas, mientras que este año se benefició a 70 mil.
El funcionario desestimó la posibilidad de que los pequeños productores sean afectados por la crisis financiera.
«La crisis financiera no es que venga y les vaya afectar el proceso productivo, porque normalmente no van a la banca a sacar préstamos para producir», apuntó.