Creciendo en la calle


La cantidad de niños y niñas que viven en situación de calle, podrí­a alcanzar cifras de 10 mil.

La Fundación para la Juventud (Fundaju) estima que hay más de 10 mil niños, niñas y jóvenes viviendo en las calles de Guatemala.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Según el informe 2006 sobre la situación de la niñez y adolescencia en Guatemala de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado en Guatemala (ODHAG), la situación de pobreza y el entorno familiar conflictivo son las causas principales por las que cada dí­a aumenta la población de indigentes.

Asimismo, el consumo de drogas y alcohol, además de la pérdida de valores morales y espirituales han incidido en la desintegración de los núcleos familiares, y esto a su vez ha repercutido dentro de la sociedad.

A trabajar

El informe revela que aproximadamente la mitad de los niños y niñas que se encuentran en las calles son explotados por personas mayores, que les obligan a trabajar durante extensas jornadas y a cambio les garantizan la alimentación.

Los jóvenes que viven en la calles deben ocuparse en distintas actividades para garantizar su subsistencia. La prostitución es común entre los jóvenes desde 14 hasta 21 años, mientras que los más pequeños se dedican a comercializar chicles y cigarros o a pedir dinero a los transeúntes en las esquinas y plazas.

Aproximadamente el 41% de la población de la Ciudad de Guatemala se concentra en la Avenida Bolí­var, el Centro Histórico y la Calle Martí­ y debe dormir en la calle, mientras que sólo una mí­nima cantidad de niños tiene acceso a un refugio o una pensión para poder dormir.

El representante de ODHAG, Nery Rodenas, quien presentó el informe, aseguró que la alianza entre las organizaciones sociales y entidades del Estado podrí­an reducir los í­ndices de indigencia en el paí­s, que son superiores a los de la región.

Creciente población


Ví­ctor Gudiel, coordinador general de la Fundación para la Juventud (Fundaju), estima que la cifra de personas en «estado de calle» podrí­a ser mayor, sin embargo no se tiene conocimiento de una cifra exacta debido a la falta de estudios y censos de esta población.

Según Gudiel, la tasa de crecimiento de la población indigente es constante, ya que los jóvenes que viven en las calles constantemente forman grupos y se reproducen. «Las edades y sexos son variados, podemos ver desde neonatos hasta ancianos, todos están a la merced de la calle».

«En Guatemala está creciendo una nueva generación de niños y niñas de la calle, es grande pero no podemos hacer algo por ellos hasta que se concrete la intervención del Estado para resolver el problema», indicó.