Las protestas en contra del incremento de hasta 99% a los carburantes se intensificaron a pesar de los esfuerzos del presidente Evo Morales de mitigar los efectos que produjo en la economía boliviana.
Miles de personas marcharon hoy y el transporte paró por 24 horas dejando a por lo menos cuatro de las ciudades principales semiparalizadas, entre tanto, la gente hace colas en la estatal Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) en busca de productos de la canasta familiar.
El presidente Evo Morales decretó ayer aumentos salariales del 20%, incluidos para las fuerzas armadas, policía, trabajadores de la educación y la salud y anunció que mediará con las empresas para que llegue a un acuerdo salarial con los obreros, como medida para mitigar el golpe causado por la eliminación de subsidios a los combustibles.
Pero ahora los sectores sociales piden la derogatoria del denominado «gasolinazo» y una marcha de las juntas de vecinos de El Alto, vecina a La Paz, llegó hasta el centro de la capital.
«El mensaje (de las autoridades sobre los aumentos salariales) no ha colmado la expectativa de la población por eso vamos a continuar con las protestas lo que queremos es la derogatoria», dijo Claudio Luna, dirigente vecinal.
En los departamentos de Cochabamba, Santa Cruz, y Oruro se realizaron igualmente masivas marchas y anunciaron una mayor participación popular en el curso de la jornada.
El Ministro de Gobierno Sacha Llorenti señaló en rueda de prensa que el paro de transporte fue poco contundente y que se realizaron esporádicos bloqueos.
Poco antes Morales en rueda de prensa dijo que invitará a consejeros de su colega Fernando Lugo, en virtud de que Paraguay «está encabezando el crecimiento económico de la región con más del 9%».
El gobierno dispuso el sábado un aumento de 73% en la gasolina, 83% en el diesel y 99% en el jet fuel alegando que la mayoría de estos carburantes, que el estado subvencionaba, eran vendidos en las fronteras con Brasil, Argentina, Chile y Perú a un precio mayor que en Bolivia.
El aumento tuvo como consecuencia un incremento en las tarifas de transporte de entre 60% y 80%. Pero los choferes exigen a Morales que se llegue a un 100% para compensar la subida en el combustible.
Para bajar la tensión social, Morales dijo que otorgará a los funcionarios públicos un doble bono anual llamado aguinaldo. El ministro de Economía, Hector Arce, dijo que analiza pagar un primer aguinaldo entre enero y febrero.
También se impondrá un seguro agrícola que tendrá un fondo de 20 millones de dólares, que dotará de tractores a los productores de arroz, maíz y trigo. El Estado pagará un 10% adicional por la compra de estos alimentos para incentivar la producción.
Los precios de los alimentos se incrementaron en un 15% en la empresa de alimentos estatal, pero en el mercado el aumento es mayor.