Crece presión sobre bancos


La presión para que los bancos no entreguen primas a sus ejecutivos aumenta en Gran Bretaña, donde la opinión pública y todos los partidos están de acuerdo en que su cobro serí­a chocante en un año en que el sistema bancario casi colapsa y la economí­a está en recesión.


Sobre lo único que parece estar de acuerdo el gobierno laborista de Gordon Brown, el opositor partido conservador y los liberal demócratas – tercera fuerza polí­tica en Gran Bretaña – es en que la entrega de primas en momentos en que crece el desempleo y se agrava la recesión serí­a por lo menos inapropiado.

Mientras el Primer Ministro proclama el «fin de la cultura de las primas», el lí­der de los tories, David Cameron, afirma que ningún ejecutivo de los bancos que han recibido ayuda del gobierno debe recibir un sobresueldo y los liberal demócratas reclaman que esos bancos «no paguen ninguna bonificación».

«La gente que trabaja duro ve cómo miles de millones de libras de sus impuestos» son atribuidos a los directivos de los bancos que han sido nacionalizados o reciben ayuda estatal. «Y por supuesto, les da cólera», afirmó Cameron a la BBC.

La oposición a las primas se intensificó tras la revelación de que el Lloyds Banking Group (LBG) – que pertenece en un 43% al Estado – prevé pagar primas a sus empleados por valor de 120 millones de libras (173 millones de dólares, 134 millones de euros), pese a que anunció que acumuló el año pasado gigantescas pérdidas, lo que provocó el desplome de sus acciones.

La prensa británica reveló que ese nuevo grupo bancario – resultado de la fusión entre el Lloyds y el Halifax Bank of Scotland (HBOS) – se dispone a pagar bonificaciones pese a anunciar el viernes que para 2008 las pérdidas de HBOS se elevarán a 14.500 millones de dólares (11.150 millones de euros).

Asimismo, el banco Royal Bank of Scotland (RBS), que ha recibido unos 20.000 millones de libras (22.863 millones de euros) de ayuda estatal, indicó que planea pagar primas a sus empleados por un total de 1.000 millones de libras (unos 1.143 millones de euros).

«Serí­a inaceptable» que los responsables de esos bancos reciban primas, afirmó Cameron, tras proponer un tope de 2.000 libras (2.230 euros) para las bonificaciones que pagan esos bancos a sus empleados.

Mientras, el secretario de Estado de Empleo en el gabinete de Brown, Tony McNulty, afirmó que los responsables del colapso de bancos «no deberí­an recibir ni un centavo» y el ministro de Medio Ambiente, Hilary Benn, dijo que los banqueros tienen que darse cuenta de que «los tiempos han cambiado».

«Los tiempos han cambiado, las circunstancias han cambiado y es importante que los bancos lo reconozcan», afirmó Benn, mientras Brown propuso un sistema que obligue a los banqueros a reembolsar las retribuciones si se han equivocado en la toma de decisiones.

Los liberal demócratas reafirmaron también su tajante oposición a esa entrega de primas. «Los bancos que han fracasado y son dependientes del dinero del contribuyente no deben pagar ninguna prima», declaró el portavoz de Economí­a de ese partido, Vince Cable.

El descontento hacia los bancos que otorgan primas pese a recibir ayuda del contribuyente para financiarse ha sido acompañado por la caí­da bursátil de los valores bancarios.

La baja de la acción de Lloyds, que cerró el viernes con una caí­da cercana al 30%, arrastraba el lunes a todo el sector bancario británico, mientras corren versiones de que el gobierno va a nacionalizar Lloyds, ampliando su participación del 43%, lo que este banco y el gobierno niegan.