Los inmigrantes ilegales centroamericanos que viajan hacia Estados Unidos corren peligros que «van en aumento», advirtió una organización no gubernamental de El Salvador, que citó como ejemplo el ataque armado de policías que sufrió este mes un vehículo que transportaba indocumentados en Veracruz, México.
«Hemos visto que en la ruta del migrante los peligros van en aumento y no vemos una actitud fuerte del Estado de México para impartir justicia ante las violaciones a los derechos humanos», declaró a la AFP el coordinador del Centro de Recursos Centroamericanos Carecen, Jesús Aguilar.
El 4 de agosto, unos 48 centroamericanos y sudamericanos que viajaban en un autobús, al negarse a pagar sobornos, fueron ametrallados por policías en el Estado de Veracruz, resultando muertos un hondureño, un ecuatoriano y un colombiano.
Tras ser ametrallado, el camión volcó y 36 hondureños, siete salvadoreños y dos guatemaltecos resultaron con graves heridas de bala y con lesiones sufridas en el vuelco del vehículo.
Un juez mexicano ordenó la detención de 15 policías municipales por estar involucrados en el ataque y por el cual podrían afrontar una pena de entre 15 y 30 años de prisión.
Los policías fueron acusados por los delitos de «homicidio doloso, lesiones en agravio de los inmigrantes y abuso de autoridades».
«Es el momento en que las autoridades mexicanas deben establecer un precedente para evitar nuevos abusos de autoridades y de «coyotes» (guías) que violan a mujeres y en el menor de los casos dejan abandonados a los migrantes», aseguró Aguilar.
Este lunes, Erwing Ortiz, cónsul de El Salvador en Veracruz, aseguró a la AFP que las autoridades locales le prometieron que «aplicarán el peso de la ley» a los policías detenidos, a quienes por ley no les correspondía patrullar la carretera federal donde se produjo el incidente.
Según el dirigente de Carecen, a pesar de los peligros, la migración ilegal no se detiene debido a que países como Guatemala, El Salvador y Honduras afrontan «graves» problemas de desempleo.
Por el viaje ilegal para conseguir el tan mencionado «sueño americano» de un buen empleo en Estados Unidos, los guías cobran entre 6 mil y 8 mil dólares, precisó Aguilar.
«Mientras no se tengan fuentes de trabajo decente, la salida de centroamericanos continuará», subrayó Aguilar.
La migración sigue a pesar de que en los primeros seis meses del año, según Carecen, fueron deportados desde Estados Unidos unos 49.000 centroamericanos, principalmente de Guatemala, Honduras y El Salvador.