Crece el temor a una recesión


Una venta de huevos en un mercado de China. La crisis económica ha golpeado con fuerza los mercados estadounidense y asiáticos. Ahora, la Unión Europea parece que está registrando problemas, sobre todo en su inflación.

La economí­a de la Eurozona se contrajo en el segundo trimestre por primera vez desde su creación, con un declive del PIB de 0,2%, mientras la inflación permanece en un récord histórico, aumentando el temor de que la región esté ingresando en una recesión.


Los resultados preliminares de crecimiento, difundidos por la agencia Eurostat, llegan en medio de una creciente preocupación de que una recesión acecha al club de 15 paí­ses europeos.

Técnicamente, la recesión se define como dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo.

«Las informaciones de hoy sugieren que esta posibilidad ha aumentado, probablemente a más de 50% ahora», dijo el economista Sunil Kapadia, de UBS Investment Research.

Una portavoz de la Comisión Europea no quiso utilizar la palabra «recesión», aunque admitió que las cifras parecen malas, especialmente con la inflación de la Eurozona en un récord de 4%.

«Creo que es un poco exagerado utilizar esa palabra», dijo la vocera a periodistas en Bruselas, y subrayó que las cifras preliminares luego pueden ser revisadas.

Pero reconoció que los recientes indicadores de confianza auguran más problemas y que «las señales para el futuro no son muy buenas».

Marc Touati, de Global Equities, aseguró que «empezó la recesión».

La economí­a de la Eurozona creció un 0,7% en los primeros tres meses de 2008, impulsada por un alza de 1,3% en Alemania, donde un invierno clemente alentó a la industria de la construcción.

Ese impulso desapareció en el segundo trimestre, cuando la economí­a alemana se contrajo por primera vez en casi cuatro años, con un declive de 0,5%.

Mientras tanto, la economí­a francesa se contrajo un 0,3% en el segundo trimestre, al igual que Italia, mientras el PIB de España subió apenas un 0,1%.

El peor desempeño de la economí­a de la Eurozona habí­a sido hasta ahora en el segundo trimestre de 2003, cuando el crecimiento fue nulo.

Las cifras de toda la Unión Europea fueron apenas mejores, con una caí­da del PIB de 0,1% en el segundo trimestre, ayudadas por la economí­a británica, que creció un magro 0,2%.

Todos los analistas destacan que la contracción del crédito y la disparada de los precios del petróleo y los alimentos afectan el poder de compra no sólo en Europa, sino en todo el mundo.

El gobierno de Japón también anunció ayer que su economí­a se contrajo en el segundo trimestre, cuando la caí­da de las exportaciones y el débil gasto de los hogares amenaza con arrastrar a la segunda economí­a mundial a su primera recesión en seis años.

Las ventas minoristas en Estados Unidos cayeron asimismo 0,1% en julio a raí­z de menores adquisiciones de coches y camiones, en momentos en que los estadounidenses evitan hacer grandes gastos.

El informe apoya la perspectiva de algunos economistas para quienes la mayor economí­a mundial está desacelerándose y tendrá un crecimiento mediocre en los futuros meses, sobre todo porque las ventas minoristas son un factor clave de impulso al crecimiento.

Eurostat también anunció ayer que la inflación interanual permanece en su récord de 4% en julio en la zona euro.

Esta ecuación peligrosa de fuerte inflación y crecimiento en baja agita el fantasma de una «estanflación» y es particularmente delicada para el Banco Central Europeo (BCE), que puede intentar contrarrestar el alza de los precios al consumo aumentando sus tasas, pero corre el riesgo de hundir aún más la economí­a.

Ante la duda, el BCE mantendrí­a por ahora sus tasas en 4,25%, estiman muchos economistas.

Las cifras económicas europeas, aunque «mejor de lo que esperábamos», suministran «un escaso consuelo dados los sondeos de empresas en julio, que señalan una segunda caí­da consecutiva en el tercer trimestre», lo cual sumirí­a a la Eurozona en la temida recesión.