Crece el PIB brasileño


Economí­a. Las polí­ticas económicas del presidente Luiz Inacio Lula da Silva ha tenido buenos resultados para Brasil.

El Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil aumentó 4,3% en el primer trimestre del año en comparación con igual periodo de 2006, informó hoy el oficial Instituto Brasileño de Geografí­a y Estadí­stica (IBGE).


Las expectativas del mercado se situaban en un abanico de 4,1% a 5%.

En comparación con el último trimestre de 2006, el aumento fue de 0,8%.

En los doce meses concluidos en marzo, la principal economí­a latinoamericana tuvo un crecimiento de 3,8%. El año pasado, el incremento fue de 3,7%.

En la comparación de los tres primeros meses de 2007 con el mismo lapso de 2006, el sector que más creció fue el de servicios (4,6%), seguido por la industria (3%) y la agricultura (2,1%).

La formación bruta de capital fijo (inversiones) aumentó 7,2%, gracias a la producción e importación de máquinas y equipos, indicó el IBGE.

El consumo de las familias tuvo un aumento de 6%, en el décimo cuarto aumento trimestral consecutivo en relación al mismo trimestre del año previo; y el consumo del gobierno creció 4%.

De enero a marzo, el valor total del PIB fue de 596.200 millones de reales (305.743 millones de dólares, al cambio promedio de ese periodo).

El gobierno prevé un crecimiento de 4,5% del PIB este año y de 5% en los tres siguientes. El mercado proyecta por su lado 4,20% en 2007 y 4% en 2008.

El inicio del segundo mandato del presidente Luiz Inacio Lula da Silva (2007-2010) se presenta en cualquier caso bajo mejores auspicios que en su primer mandato (2003-2006), cuando el PIB tuvo un crecimiento promedio de 3,35%.

Además, el segundo mandato empieza en un contexto de baja inflación (3,14% en 2006), de consistentes superávits de cuenta corriente (1,24% del PIB en 2006), de reducción de la tasa básica de interés y con una mejora de las notas de riesgo-paí­s por las agencias calificadoras, que dejaron a Brasil a las puertas del «grado inversor».

Los operadores de mercado sostienen sin embargo que los í­ndices de crecimiento de Brasil siguen por debajo de las otras grandes naciones emergentes (como India o China) y entre las últimas de América Latina, y atribuyen esa situación al retraso en aplicar reformas estructurales en su economí­a.

«Un crecimiento del PIB en torno a 4% «es aún débil para un paí­s de las dimensiones de Brasil. Podrí­a ser mejor, tanto más cuanto que la tasa de interés está bajando», dijo a la AFP el economista Jason Viera, de la consultora UpTrend, aludiendo a que desde septiembre de 2005, la tasa Selic cayó de 19,75% a 12% al año.

«Brasil es un paí­s con excelentes indicadores y pésimos fundamentos», agregó Viera, para quien es necesario reducir el «costo Brasil» con reformas que reduzcan la carga tributaria y la carga laboral y encaren una «inversión masiva en educación», que a sus ojos explica el despegue de naciones como Corea del Sur o Irlanda.

Viera también subraya la necesidad de una reforma polí­tica, para dar mayor representatividad en el Congreso a los estados más poblados y ricos del paí­s, como Sao Paulo, que hoy están «subrepresentados», y para «atenuar el problema de la corrupción».

Brasil fue sacudido en las últimas semanas por una investigación policial sobre licitaciones fraguadas en licitaciones públicas, que incluí­a obras previstas en el Programa de Aceleración del Crecimieento lanzado por Lula a inicios de año.