El candidato derrotado en las elecciones presidenciales iraníes, Mir Hosein Musavi, lanzará en breve un «frente político», mientras los conservadores critican sistemáticamente al jefe de la oposición y a sus aliados, indicó la prensa de hoy.
«La creación de un frente político está en la agenda de Mir Hosein Musavi y la anunciaremos próximamente», declaró Alireza Beheshti, un colaborador del candidato, según el diario reformista Sarmayé.
Este colaborador no precisó los nombres de los movimientos políticos ni de las personalidades que formarán parte de este «frente político», que ya recibió el apoyo indirecto del hermano del ex presidente Akbar Hachemi Rafsanyani.
«Las condiciones políticas y sociales para la creación de un frente existen, puesto que las personas que votaron por Musavi forman una fuerza inmensa, en su mayoría son miembros de la élite universitaria y estudiantes», declaró Mohammad Hachemi, según el diario gubernamental Irán.
Este último aseguró que Rafsanyani ya le había propuesto hace cuatro años la creación de un «frente moderado».
Rafsanyani, que había apoyado indirectamente la candidatura de Musavi, dirige el Consejo de Discernimento y la Asamblea de Expertos, dos instituciones clave del régimen islamista.
Este anuncio se produce cuando todo el mundo está pendiente de la oración que dirigirá el ex presidente Rafsanyani el próximo viernes en la mezquita de Teherán, por primera vez en 50 días.
Varios diarios conservadores advirtieron contra cualquier uso del sermón con fines políticos, aunque numerosos partidarios de Musavi pretenden participar en esta ceremonia como demostración de fuerza.
Algunos sitios en internet aseguran que Musavi y el ex presidente reformista Mohamad Jatami estarán presentes en el acto, una información aún no confirmada oficialmente.
Tras varios días de ausencia, Musavi reapareció públicamente el martes por la noche, acudiendo con su esposa al domicilio de la familia de Sohrab Arabi, una joven de 19 años muerta durante los recientes disturbios postelectorales.
Hace unos días, uno de los líderes de la oposición liberal, Ezattolá Sahabi, lanzó un llamamiento a Mir Hosein Musavi, al candidato reformista Mehdi Karubi y al ex presidente Jatami, para que creen un gran movimiento político.
Tanto Musavi como Karubi denunciaron los resultados oficiales de las presidenciales, según los cuales el presidente Ahmadinejad fue reelegido con el 63% de los votos, y reclamaron en vano la anulación de los comicios.
Esta situación derivó en manifestaciones callejeras y enfrentamientos que causaron al menos 20 muertos.
Un responsable conservador, Hamid Reza Taraghi, condicionó la autorización a semejante «frente político» a que Musavi reconozca la «legitimidad del gobierno» del presidente Ahmadinejad.
Estos anuncios coinciden con los ataques de la prensa y de responsables conservadores contra Musavi (al que algunos acusan de no ser «competente» para crear una formación política), Jatami y la familia Rafsanyani.
El diario ultraconservador Javan denunció en su portada al «nuevo triángulo maléfico», criticando las querellas por desinformación presentadas en nombre de Musavi, así como por Jatami y Mehdi Hachemi, el hijo del ex presidente, contra varios diarios y medios conservadores, fundamentalmente la agencia semioficial Fars y los diarios Kayhan e Irán.