Un grupo de 45 indocumentados guatemaltecos, que habían sido abandonados por sus «coyotes» en una zona despoblada del estado de Chiapas, en el sureste de México, fueron entregados por autoridades estatales al Instituto de Migración (INM).
Los indocumentados, 37 hombres y ocho mujeres, entre ellos una niña de ocho años, pagaron mil dólares a los traficantes de personas para que los llevaran a la frontera con Estados Unidos, pero fueron abandonados y desde hacía tres días vagaban en el municipio de Venustiano Carranza.
El hambre los empujó entonces a comer miel de unas colmenas, donde varios de ellos resultaron atacados por las abejas, reportó la Policía Estatal Preventiva.
Los detenidos, originarios de El Petén, Quetzaltenango y la capital, fueron trasladados ayer a las instalaciones de la policía estatal en el municipio de Comitán, donde recibieron atención médica antes de que se iniciaran los trámites para su deportación.
El estado de Chiapas, limítrofe con Guatemala, es un paso obligado para miles de emigrantes de Centroamérica y Sudamérica que a diario tratan de cruzar México para llegar a Estados Unidos.
En los primeros seis meses del presente año, el gobierno mexicano repatrió a un total de 43 mil 975 centroamericanos, de ellos 19 mil147 de Guatemala, 11mil 114 de Honduras, 12 mil 950 de El Salvador y 764 nicaragí¼enses.