El problema añejo sobre el diferendo territorial de Belice, que siempre estuvo en la cumbre de la diplomacia; ahora está en las puertas de la posibilidad de llegar de frente a la justicia internacional.
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Similar a anteriores oportunidades, es el Gobierno entrante quien lo retoma. Esa práctica durante anteriores administraciones le ha costado muchos recursos económicos al Estado, por ser un tema excepcional que pocos ciudadanos dominan, debido a la complejidad histórica y jurídica que arrastra desde hace más de 300 años cuando lo ingleses invadieron el territorio en diferendo.
En la siguiente entrevista, Roberto Alejos, presidente del Congreso de la República, deja en la mirilla dos aspectos relevantes: la necesidad de una explicación abierta de la Cancillería sobre el tema y la creación de una comisión de trabajo especializada y multipartidaria con diputados.
La decisión de los pueblos en disputa durante una consulta popular será determinante para que continúe el curso solucionador del conflicto o el retroceso que podría significar comenzar de cero.
A criterio de Alejos, la consulta popular es uno de los ejercicios más ricos de la democracia, es al Congreso a quien corresponde promoverlo para que sea transparente, dentro del marco de la Ley y que se pueda lograr la participación de la mayoría.
– Pregunta: ¿Ha tenido contacto Cancillería con ustedes sobre el tema de Belice?
– Respuesta: Sí. Nosotros hemos estado en pláticas con el señor Canciller para mantenernos informados sobre el avance del tema de Belice, para no estar enterados solamente a través de los medios de comunicación, sino tener un contacto permanente y estar preparados cuando llegue el momento que el Congreso tenga que participar.
– P: ¿Y el Presidente de la República, ha coordinado con la bancada oficial y demás bloques para tratar el tema sobre las pláticas previas sostenidas?
– R: No. Yo entiendo que ese es un tema que el señor Presidente no lo ha platicado con las bancadas ni con los jefes de bloque. Creo que es un trabajo que nos va a tocar aquí en el Congreso de la República y organizar alguna especie de taller o una presentación. Particularmente a mí me gustaría que Cancillería viniera y explicara ante jefes de bancada cuál fue el proceso que se llevó a cabo para llegar después a la consulta popular y que esa es la participación del Congreso de la República.
– P: ¿Taller abierto o a lo interno?
– R: Yo creo que abierto. Aquí en el Congreso de la República de hoy en adelante pocas cosas van a ser cerradas y será por razones de orden y no de secreto. Me imagino que tal vez en alguna oportunidad habrá cosas consideradas secreto de Estado, de lo contrario todo es abierto. Creo que Cancillería podría venir, tener una reunión con jefes de bloque y con los diputados que así lo deseen, inclusive comunicar a la Prensa cómo se ha llevado el tema de Belice y por qué es que tenemos que ir a una consulta y cuál es la participación del Congreso de la República.
– P: ¿Y deberían estar presentes los miembros de la sociedad civil que representan grupos?
– R: Podrían estar invitados, pero creo que el espacio ese ya no nos corresponde hacerlo, ni a Cancillería. Eso es ya cada bancada, me imagino que habrá alguna campaña publicitaria o algún otro tipo de reuniones. A nosotros lo que nos interesa es que los diputados conozcan el proceso por el cual se llegó a la conclusión y por qué tenemos que llegar a un juicio. No tenemos ningún problema que las organizaciones sociales del país vengan como oyentes, como a casi todos los eventos del Congreso. En algunas ocasiones es más fácil trabajar si primero realizamos el trabajo entre nosotros.
– P: ¿Cuál ha sido el papel y grado desempeñado del parlamentario-enlace Ejecutivo-Legislativo para tratar el tema Belice?
– R: Digamos que nosotros queremos mantener una relación estrecha con los otros dos organismos del Estado. Con el Organismo Judicial porque nos reunimos a raíz de un espacio de seguridad y administración de justicia y con el Organismo Ejecutivo las veces que sean necesarias. Tenemos un espacio en que nos reunimos los tres presidentes a platicar y a discutir cosas de Estado como debe, pero manteniendo el tema de una manera institucional.
– P: ¿Se va a trabajar con un diputado ese enlace para el tema de Belice?
– R: Para cada tema vamos a estar manejando equipos de trabajo o comisiones, yo quise formar una comisión multipartidaria pero fue decisión de los jefes de bloque que no creáramos nuevas comisiones de trabajo. Se ve mal que estemos inventando nuevas comisiones, pero en el caso de Belice sí vamos a necesitar una pequeña comisión multipartidaria que le dé seguimiento al tema.
– P: ¿Ya se evaluaron las últimas conversaciones y resultados sobre Belice?
– R: A nosotros no nos corresponde evaluar ningún proceso ni ningún contenido, en su momento Cancillería tiene que mandar al Congreso el acuerdo bilateral que fue firmado entre Guatemala y Belice dentro del marco de la OEA, a mediados de diciembre. Entonces el convenio tendrá que venir aquí, tendrá el trámite correspondiente, será enviado a la comisión de Relaciones Exteriores que tendrá que estudiarlo y emitir el dictamen correspondiente. Informalmente cada diputado podrá tener pláticas cuantas veces quiera con quien quiera, pero de forma oficial nosotros tenemos que esperar que Cancillería y el Organismo Ejecutivo nos mande ese convenio bilateral y estudiarlo aquí conforme lo manda la Ley de Régimen Interior para aprobar el convenio internacional como se hace con todos los convenios internacionales.
– P: ¿Qué grado de importancia tiene para ustedes como legisladores consultar popularmente sobre el destino del territorio beliceño?
– R: La consulta popular en temas de trascendencia nacional es un mandato constitucional, y en el caso de Belice es un mandato Constitucional específico en el cual se indica que ya los asuntos definitivos en el tema de Belice deben ser sometidos a una consulta popular. Para nosotros todo lo relacionado con la Ley tiene suma importancia; pero con la Ley suprema, la Constitución de la República tiene una suprema importancia.
– P: ¿Se ha evaluado qué debe plantear a la ciudadanía el Tribunal Supremo Electoral para que se entienda que se quiere lograr al votar popularmente sobre Belice?
– R: Guatemala y Belice no llegaron a acuerdos en el marco de la OEA en el tema territorial y marítimo, de tal manera que por recomendación se sugiere ir a una Corte internacional ya dentro del marco de Naciones Unidas, el resultado de ese proceso es definitivo y es inapelable. Entonces el gobierno de Guatemala tiene que consultarle a la población si está de acuerdo en ir a ese juicio internacional y que si el resultado lo aceptaríamos, sea positivo o negativo. No podemos decir que vamos a un juicio a la Corte Internacional de Justicia y si es adverso a nosotros decir no, ya no lo queremos.
– P: ¿Tendrán conocimiento el resto de bancadas y diputados sobre el tema de Belice y su grado de importancia?
– R: Yo me imagino que la mayoría de jefes de bloque, los diputados integrantes de la comisión de Relaciones Exteriores y muchos diputados en lo individual tienen conocimiento. Hay gente que ha estudiado el caso de Belice por años, hay gente que ha estado interesada en el tema, pero de forma oficial no se ha hecho llegar nada ni al Congreso ni a la Junta Directiva.
– P: ¿Es necesario y prioritario el negocio legislativo sobre Belice, por qué?
– R: Es un mandato constitucional. Cuando nosotros recibamos ese convenio tenemos que estudiarlo para darle el trámite correspondiente, emitir nuestro dictamen y si es el caso aprobar. En base a la aprobación de ese convenio es que en definitiva va a la Corte Internacional, y, lo que tiene que ir a la consulta solicitado por el Congreso al Tribunal Supremo Electoral, es ese proceso de ir a la consulta y aceptar el resultado de la consulta.
– P: Estamos en pleno siglo XXI, la era de la tecnología, la globalización y el Congreso de la República acaba de aprobar una Ley de Fonpetrol que también le va a permitir 15 años más a las petroleras, piensan otorgar nuevas áreas. ¿Ese punto estratégico del mar sería necesario?
– R: Por eso es que Guatemala a pesar que desde 1992 reconoce la independencia de Belice, ha mantenido esta lucha por ciertos espacios territoriales y temas de mar que son de gran importancia para el país. A través de todos los gobiernos de turno se han hecho todos los esfuerzos para ganar lo que necesitamos como parte de puntos estratégicos, no se ha logrado llegar a acuerdos, por ello se hace necesario ir a una consulta a la Corte Internacional de Justicia que sea esa la que tome la decisión.
– P: ¿Qué sería lo necesario, plantear a los ciudadanos un Sí o un No simple o especificar que el país necesita ir a la Corte Internacional de Justicia para resolver el litigio sobre Belice?
– R: Ya es tiempo de que terminemos con el famoso tema de Belice. Costó muchísimo quitar del mapa de Guatemala el departamento de Belice, nos costó muchísimo dejar de verlo en nuestro mapa geográfico. Ya las nuevas generaciones conocen Belice como un país independiente, nunca aprendieron a dibujar el mapa con esa cola que teníamos del lado derecho. Creo que es necesario que terminemos de una vez por todas con el tema. No hemos podido llegar a consenso, no hemos podido ponernos de acuerdo, entonces ahora necesitamos de un Juez, de una Corte que nos diga quién tiene la razón y a dónde podemos llegar. Es importantísimo que el tema termine, tenemos demasiados temas en donde poner nuestros ojos y nuestros esfuerzos. Si tenemos la oportunidad de terminar con el tema Belice donde llevamos tantos años debemos aprovechar la oportunidad
– P: Su criterio, ¿basta una salida al mar; sólo delimitar línea de adyacencia como frontera; recuperar parte del territorio; todo Belice o no tiene importancia ya?
– R: Yo creo que es delicado emitir opinión, sobre todo como Presidente del Congreso. Cancillería está preparando un proceso que es el que tiene que presentar ante la Corte Internacional de Justicia, cualquier opinión que un funcionario público emita o diga que pueda ser de tipo personal y no tipo institucional puede afectar ese proceso, entonces es sumamente delicado. Han habido muchas etapas en la historia del tema de Belice donde los guatemaltecos hemos ido fijando posturas diferentes, lo que sí está claro es que ya no queremos seguir en esa disyuntiva y seguir enfocando esfuerzos ante nuestros hermanos beliceños vecinos, lo que necesitamos es crear políticas de desarrollo integral, unificar criterios en muchos temas que son de beneficio común y trabajar de la mano para sacar todo el istmo centroamericano adelante y tratar de llegar a un acuerdo, ahora a través de un resultado de la Corte Internacional.
– P: ¿El ex presidente Jorge Serrano decidió sobre Belice en 1991, eso concluye con el tema y destino de Belice?
-R: En el gobierno de Serrano Elías Guatemala reconoce a Belice como un país independiente. La Constitución de la República indica de construir lazos, promover las relaciones, el comercio. Ya se le ve a Belice como un país independiente, un vecino con quien tenemos que promover una relación de amistad porque somos hermanos; pero el tema no se ha dado por terminado precisamente por esos problemas de tipo territorial, límites en materia de mar, problemas de islas. Hay todavía temas que quedaron pendientes allí en el tintero
– P: ¿Van a hacer valer el Derecho histórico del país, o eso es echar un pulso con Goliat y saber que está perdido anticipadamente?
– R: Eso no le corresponde al Congreso de la República. Es Cancillería la que con sus abogados internacionalistas, con expertos en el tema de Belice está preparando esta documentación para presentar a la Corte en su momento. En mi opinión lo que hay que definir es si la población está de acuerdo con que vayamos o no vayamos a una Corte Internacional y si la población está dispuesta a aceptar el resultado, para poder nosotros presentar todas las pruebas y hacer toda la lucha en beneficio del país, pero el contenido de esos documentos, lo que allí se diga, como se haga la batalla ante la Corte, ese no es trabajo del Congreso. Nuestro trabajo probablemente será contribuir con el Tribunal Supremo Electoral a promover la participación de la población en la consulta popular.
– P: Entendida la limitación del Organismo Legislativo que es sólo legislar ¿Qué papel va a jugar la comisión de Relaciones Exteriores del Congreso ante la Cancillería?
– R: Cuando reciba el dictamen tendrá que decir si ratifica ese dictamen o no ratifica ese dictamen. A la Comisión de Relaciones Exteriores, si se le solicita, puede servir de asesora en el tema pero no nos corresponde. Nosotros como representantes del pueblo debemos preguntar al pueblo a través del Tribunal Supremo Electoral qué piensa. Las encuestas señalan que más del 90% de la población quiere resolver de una vez por todas el problema de Belice y que está dispuesta a acatar lo que la Corte Internacional de Justicia diga.