El costo de vida aumentó en junio en Argentina 0,4%, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC, oficial), mientras continúan las denuncias de una supuesta manipulación del índice inflacionario.
Con este resultado, el índice de Precio al Consumidor acumuló un alza del 3,9% entre enero y junio de 2007, un punto inferior al porcentaje registrado en igual período del año anterior, según los datos oficiales.
La inflación de junio estuvo impulsada por el precio de los alquileres, que crecieron 1,1%, y acumularon un alza de 9,9% en los primeros seis meses del año, según el organismo.
Los precios del sector de esparcimiento registraron una suba de 0,7%, mientras el rubro alimentos tuvo un aumento de 0,2% y el de indumentaria de apenas 0,1%.
La canasta básica alimentaria, que sirve para medir el índice de pobreza e indigencia, sufrió en junio un aumento de 0,3% en relación a mayo, y acumula un 3,6% en el primer semestre, según el INDEC.
Durante el mes pasado, los precios mayoristas aumentaron 1,9%, mientras que el costo de la construcción avanzó 1,6%.
La divulgación del índice del costo de vida se produjo en medio de nuevas protestas de trabajadores del INDEC que denuncian manipulación de las estadísticas por parte del gobierno.
El cálculo del costo de vida está envuelto en una polémica desde que el Ministerio de Economía relevó en enero a la directora del área de medición de precios y designó en su lugar a una funcionaria externa al instituto.
La medida derivó en la renuncia del director del INDEC en abril pasado, pero la decisión no acalló las protestas.
Las críticas a los índices que difunde el organismo, especialmente los de Precios al Consumidor (IPC) también provienen de economistas y sectores opositores al gobierno.
El gobierno está embarcado en una cruzada contra la inflación en un año electoral y en momentos en que la economía crece a un ritmo promedio de 8% anual desde 2003, pero la política de control de precios está tambaleando.
Argentina tuvo una inflación acumulada de 9,8% en 2006 y de 12,3% en 2005, ubicándose entre los países de la región más golpeados por el alza del costo de vida.