Costa Rica quiere TLC con China


Unos trabajadores costarricenses de una cosecha de piñas, listas para ser exportadas.

El Ministerio de Comercio Exterior de Costa Rica está listo para negociar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China a partir del primer trimestre de 2009, pero la decisión les corresponderá a los presidentes de ambos paí­ses, que se reunirán el próximo lunes en San José.


El titular de Comercio Exterior, Marco Vinicio Ruiz, informó ayer a la prensa en un seminario que «el ministerio ya tiene suficiente criterio» sobre la conveniencia de negociar un TLC con China, y éste es «positivo».

La decisión de negociar un TLC podrí­a ser anunciada el próximo lunes, durante la visita que hará a Costa Rica el presidente de China, Hu Jintao.

Los dos paí­ses han realizado un estudio de factibilidad sobre los efectos que tendrí­a un TLC para las dos economí­as.

Costa Rica tiene «34 fracciones arancelarias» con ventajas comparativas para entrar en el mercado chino, en el que actualmente las «manufacturas han crecido mucho más que los bienes agrí­colas», según Fernando Ocampo, uno de los negociadores del ministerio.

Además de los circuitos electrónicos integrados, que actualmente suponen más del 90% de las exportaciones del paí­s centroamericano a China, se encuentran el café, frutas y hortalizas, compotas y mermeladas, manufacturas de cuero, o los interruptores, conmutadores y semiconductores.

Otros productos serí­an la carne de cerdo, pero para exportar alimentos, China debe otorgar un protocolo especial, dijo Ocampo.

En el caso de China, los productos con mejor entrada al mercado costarricense son los textiles, el calzado, hierro y acero, plásticos, maquinaria y equipo, vehí­culos y mobiliario.

Ruiz no teme una invasión de productos chinos al pequeño mercado costarricense con un TLC, uno de los puntos que más dudas suscitan entre los empresarios del paí­s.

«Es difí­cil que entren más productos de los que actualmente entran» procedentes de China, un mercado de 1.300 millones de personas, cuyo Producto Interno Bruto ha crecido a una media anual del 9% en los últimos años.

Hasta ahora, la balanza comercial favorece a Costa Rica, que el pasado año le exportó 848 millones de dólares en productos, mientras que las importaciones ascendieron a 763 millones de dólares.

«En estas circunstancias, es mejor tener un tratado con disposiciones» que regule el comercio y «garantice la calidad» de los productos que entran al paí­s, sostuvo el ministro.

Un TLC aumentarí­a las importaciones procedentes de China en 10%, mientras que la exportaciones de Costa Rica crecerí­an 16%, según el ministro.

También atraerí­a inversores chinos al paí­s, desde donde pueden «vender a Centroamérica, Caribe, Norteamérica y México sin pagar impuestos», dijo por su parte Ocampo.

Ruiz desearí­a iniciar la negociación el primer trimestre del año próximo.

«Mi meta serí­a dejar el TLC negociado a nivel ejecutivo» para el término de esta legislatura, en febrero del 2010, aunque la aprobación recaerí­a en la próxima Asamblea Legislativa, dijo.

La suscripción de un tratado tendrí­a connotaciones estratégicas para ambos paí­ses, reconocen en el ministerio.

A China le permitirí­a «fortalecer» las relaciones económicas con Centroamérica, donde no tiene ví­nculos diplomáticos con otros paí­ses. Y para Costa Rica supone una puerta de entrada al ingente y cada vez más pujante mercado asiático.

Costa Rica, que estableció relaciones diplomáticas con China en junio del pasado año, serí­a el tercer paí­s de América Latina en negociar un tratado comercial con el gigante asiático, después de Chile y Perú, paí­s que todaví­a no lo ha concluido.