El Banco Central de Costa Rica anunció su programa monetario y cambiario bianual, que buscará reducir la inflación y el déficit en cuenta corriente, y enfrentar la falta de liquidez por la crisis internacional, mientras se desaceleran la producción y las exportaciones.
«En el bienio 2009-2010 las acciones de política monetaria y cambiaria del Banco Central estarán enfocadas a buscar inflaciones bajas y estables, a la reducción del desequilibrio externo y a procurar el normal funcionamiento del sistema financiero nacional», señala el Programa Macroeconómico 2009-2010, publicado en la página web del banco emisor anoche.
El Banco, que pronostica un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2,2% este año, planea que la inflación no supere el 9% en 2009 y reducir el déficit de cuenta corriente a 5,7% del PIB (desde 9% en 2008).
Tras destacar que con la crisis «quedó de manifiesto la vulnerabilidad de la economía costarricense ante choques externos», el Banco dijo que procurará «reducir los riesgos de contagio de la restricción de liquidez a nivel internacional hacia el sistema financiero nacional».
Costa Rica culminó 2008 con una inflación anual de 13,9%, la tasa más alta en tres años, y para 2010 el Banco pronostica una tasa de 8%.
Hace un año, sin embargo, el Banco preveía una inflación de 6% para 2009, pero este pronóstico optimista fue ajustado ahora a 9% por el impacto de la crisis en este país muy dependiente del comercio con Estados Unidos.
«Se presume que el debilitamiento de la producción generará un efecto similar sobre el ingreso real de los hogares, principalmente asalariados, debido a su impacto contractivo sobre el empleo», dijo la entidad.
El Banco pronosticó que el déficit en cuenta corriente bajará este año en un tercio (de 9% del PIB a 5,7%), «reflejo principalmente del menor gasto por factura petrolera y la desaceleración en la actividad económica».
Para afrontar la falta de liquidez, el gobierno del presidente Oscar Arias ha solicitado créditos por 1.000 millones de dólares al Banco Interamericano de Desarrollo y al Banco Mundial, y tiene también ofertas de préstamos del Fondo Monetario Internacional.
El Banco Central dijo que «procurará mantener el normal funcionamiento del sistema de pagos interno y externo por lo que mantendrá un seguimiento permanente sobre las condiciones del sistema financiero nacional y los efectos que sobre él pueda tener la crisis financiera internacional».
«Entre otras acciones pondrá en funcionamiento un ejercicio diario de seguimiento de liquidez que permitirá estimar la intervención requerida del Banco Central en el mercado de dinero», agregó la entidad monetaria.
Las exportaciones costarricenses crecieron apenas un 1,4% en 2008, con respecto al año anterior, debido a la crisis en Estados Unidos, principal socio comercial, informó el miércoles la estatal Promotora de Comercio Exterior.
El Banco Central advirtió, sin embargo, que si Costa Rica sufre «un efecto contagio de la crisis de liquidez internacional», las autoridades podrían tomar medidas adicionales.
«Dependiendo de la magnitud de la intervención ello podría obligar a un cambio de prioridades en detrimento del objetivo inflacionario», dijo.