El Fondo Monetario Internacional (FMI) informó el lunes que aprobó un acuerdo stand-by para Costa Rica por 735 millones de dólares, que servirá para respaldar las políticas del país centroamericano ante la crisis económica mundial.
El gobierno de Costa Rica considerará el acuerdo, que el directorio del FMI autorizó el viernes a 15 meses, como precautorio, es decir, no utilizará los recursos hasta tanto no tenga necesidad, indicó un comunicado del ente multilateral.
El FMI considera que los principales indicadores económicos de Costa Rica son sólidos, producto de políticas prudentes, pero «la turbulencia financiera y económica mundial comporta riesgos para las perspectivas del país en 2009 y 2010», indicó Murilo Portugal, presidente interino del directorio.
«El programa económico de las autoridades procura preservar la estabilidad macroeconómica y financiera, a la vez que apuntala el crecimiento y protege a los sectores más vulnerables de la población», dijo Murilo.
Este es el primer acuerdo stand-by que aprueba el FMI para un país latinoamericano desde que explotó la crisis mundial, que secó las fuentes de crédito.
Guatemala también se beneficiará de un instrumento similar, por 950 millones de dólares, que ya se alcanzó a nivel de personal técnico pero necesita aún de la aprobación final del directorio.
Asimismo, México solicitará al fondo una línea de crédito por 47.000 millones de dólares, pero a través de otro mecanismo, una nueva línea de créditos flexible, sin condiciones ni límite de montos, anunciada por el FMI a finales de marzo.
El FMI destacó que la economía de Costa Rica tuvo un crecimiento sostenido de 2003 a 2007, pero en 2008 se vio afectada por la crisis y cerró por debajo de las previsiones a 2,9%, al tiempo que los altos precios de las materias primas empujaron la inflación a los dos dígitos.
Para 2009, se espera un crecimiento de sólo 0,5%, aunque señales recientes de la actividad económica costarricense indican que podría ser menor, indicó el FMI.
El acuerdo stand-by apunta a reafirmar la confianza en el programa económico del gobierno de Costa Rica, implementado para proteger la estabilidad macroeconómica y financiera.
Para ese fin, el programa incluye un aumento de la flexibilidad cambiaria y control firme de la política monetaria para reducir el déficit de cuenta corriente y la inflación, así como un aumento del gasto fiscal en rubros que sirvan para proteger a la población más vulnerable.
El acceso al dinero fresco del FMI ayudará a Costa Rica a «absorber cualquier shock mayor a lo previsto en la balanza de pagos y salvaguardar la transición gradual en curso hacia una mayor flexibilidad cambiaria», agregó el FMI.
Desde 1997, Costa Rica no tiene créditos del FMI pendientes de reembolso, según la entidad.