Cortejan a militantes de sus partidos y a los independientes


El candidato republicano a la Casa Blanca John McCain y el aspirante demócrata Barack Obama encaran el complejo desafí­o de balancear sus acciones para aplacar a sus bases partidarias mientras cortejan a los electores independientes.


«Tenemos que revitalizar nuestra base», dijo McCain, senador por Arizona, el miércoles luego de que los republicanos perdieran un tercer escaño de lí­nea dura en el Congreso ante los renacientes demócratas.

«Estoy confiado de que al final del dí­a mi visión y plan de acción para este paí­s ganará una mayorí­a de los votos», dijo. «Pero no tengo ilusiones sobre esta campaña, que será un desafí­o muy difí­cil».

Mientras tanto, Obama está luchando con las mujeres de más edad y los trabajadores, que han apoyado ardientemente a su rival demócrata en las primarias, Hillary Clinton, y que forman parte de los cimientos de apoyo del partido opositor.

Pese a que el senador por Illinois se acerca a lograr la candidatura demócrata, elude las preguntas de si puede conseguir suficiente base partidaria para llegar a la Casa Blanca.

Esta semana, Obama se apresta a ganar la primaria de mañana en el liberal estado de Oregon (noroeste). En cambio, en Kentucky (este) los votantes se parecen más a la de otros estados pro-Clinton como Virginia Occidental y Ohio.

Las encuestas a boca de urna en Virginia Occidental y otras recientes primarias sugieren que más de un cuarto de los seguidores de Clinton podrí­an abstenerse de votar o apoyar a McCain en noviembre si Obama es el abanderado demócrata.

Pero los dos probables candidatos de las elecciones presidenciales también están apelando a los electores independientes, que no están registrados como adherentes de ninguno de los dos partidos y tienden a ser más moderados que los militantes.

McCain hace campaña como un tenaz hombre de principios que no teme enfrentarse a su propio partido en temas como la inmigración ilegal y la reforma al financiamiento de campañas.

Aunque promete designar jueces conservadores y proteger a los poseedores de armas, el aspirante republicano también está cortejando independientes con promesas de enfrentar el calentamiento global.

David Keene, presidente de la Unión Conservadora Estadounidense, dijo que la reciente promesa de McCain de bloquear a los «jueces activistas» fue «quizás su mayor esfuerzo hasta ahora para disipar los temores y el descontento de la base republicana».

Sin embargo, en una entrevista con la National Public Radio, Keene agregó: «Pienso que él está siguiendo el camino para solidificar la base, pero todaví­a no alcanza a hacerlo».

Por su parte, Obama ha asegurado a la base demócrata su compromiso de terminar la guerra en Irak, de renegociar tratados comerciales y de su incondicional apoyo al derecho al aborto.

Pero el centro del mensaje del senador negro es sobre la unidad, que busca extender a los independientes y a los republicanos de mentalidad liberal para «renovar la promesa» de Estados Unidos.

Una encuesta de Gallup mostró la semana pasada que Obama cuenta con el apoyo de 44% de electores independientes, mientras McCain tiene 42%, lo que virtualmente implica un empate.

Gran parte de la chance de Obama se juega en que Clinton asuma su derrota, como prevén los expertos, y abandone pronto la contienda demócrata ante la distancia prácticamente irremontable en el número de delegados partidario que nombrará al candidato.