La Corte Suprema de Justicia suspendió ayer un embargo de bienes de Chevron en Argentina que había ordenado un juez de primera instancia en noviembre a favor de los damnificados ecuatorianos por una contaminación ambiental en la selva amazónica de Ecuador y que reclaman a la petrolera el pago de una indemnización de 19.000 millones de dólares.
El máximo tribunal hizo lugar a la apelación presentada por la compañía y una de sus subsidiarias contra el congelamiento de sus activos que había dispuesto el juez argentino Adrián Elkuj.
El caso involucra la contaminación por petróleo dejada en la amazonia ecuatoriana tras el retiro de Texaco Corp., hace décadas. Chevron adquirió después Texaco y heredó el problema.
Un tribunal de Ecuador le dio la razón a los damnificados por la contaminación y le impuso a Chevron una indemnización de 18.700 millones de dólares. La petrolera se ha rehusado a pagar alegando que el juicio se vio marcado por el fraude y que Texaco mitigó el daño ambiental mucho antes de 2001, cuando se convirtió en subsidiaria de Chevron.
Chevron no tiene activos en Ecuador, por eso los damnificados ecuatorianos han presentado demandas en Canadá, Brasil y Argentina.
«Las sociedades apelantes no han tenido participación en el pleito seguido contra Chevron Corporation y son personas jurídicas distintas, cuyos patrimonios se ha decidido unificar con el de esa firma a los efectos de ejecutar la indemnización», argumentó la Corte Suprema de Argentina en su fallo.
El fallo es un alivio para Chevron, pero también para la estatal YPF de Argentina ya que ambas tienen encaminado un acuerdo para la explotación conjunta del yacimiento de Vaca Muerta, considerado el tercer mayor reservorio de hidrocarburos no convencionales en el mundo.