La Corte Suprema de Pakistán prometió hoy acusar al primer ministro de desacato por no reabrir un viejo caso de corrupción contra el Presidente, agravando una crisis política que ha desestabilizado el país.
De resultar culpable, el primer ministro Yousuf Raza Gilani podría ser destituido y condenado a seis meses de prisión. La corte ordenó a Gilani que comparezca el 13 de febrero para la instrucción de cargos.
El anuncio significa una escalada importante en un juicio que acosa al gobierno desde 2009, cuando el alto tribunal le ordenó que pidiera a las autoridades suizas la reapertura de un juicio por corrupción al presidente Asif Alí Zardari que se remonta a fines de la década de 1990.
El gobierno se ha negado con el argumento de que el Presidente goza de inmunidad mientras está en funciones.
A principios de enero, los jueces amenazaron a Gilani con el desacato si no escribía la carta y le ordenaron que compareciera el 19 de enero.
En esa ocasión, Gilani se mostró conciliador con los jueces y su abogado Aitzaz Ahsan dijo que alegaría sobre la inmunidad del Presidente cuando se reanudara la audiencia. Hasta entonces la posición del gobierno era que un derecho como la inmunidad no debía debatirse en un tribunal.
Sin embargo, Ahsan aparentemente cambió de posición al negarse a hablar de la inmunidad presidencial.
En cambio, alegó que no se debía declarar a Gilani en desacato porque sus abogados le dijeron que no estaba obligado a enviar la carta. Los jueces rechazaron el argumento y dijeron que Gilani sería acusado.
Partidarios del gobierno dijeron que la corte quiere destituir al mandatario debido a la enemistad entre el presidente del tribunal y Zardari. Sostienen que no se puede separar el caso de las tensiones entre el gobierno y el Ejército, que ha realizado tres golpes de estado en la historia del país. En esos casos, la Corte Suprema se mantuvo al margen o legitimó los golpes.