Corrupción en obras públicas sale a luz en tiempo de lluvias


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Con la llegada de la época lluviosa se producen serios daños en la infraestructura civil, los cuales a su vez develan la mala administración de fondos invertidos en las obras públicas de alto costo y baja calidad, que se explican con los altos niveles de corrupción que existen y han existido en pasados gobiernos.

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Por PAOLINA ALBANI
palbani@lahora.com.gt

De acuerdo a Cristhians Castillo, analista del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos, la infraestructura es el principal mecanismo de redistribución financiera y principalmente, sus beneficiarios son los allegados al oficialismo.
    
Esto sumado a la presencia de fenómenos naturales ha ayudado a demostrar la debilidad y vulnerabilidad de las políticas públicas de Estado, específicamente en materia de prevención de desastres.

Además de convertirse en un negocio recurrente, pues varias empresas se benefician del mantenimiento de estas obras, su limpieza e incluso reconstrucción de las mismas, indicó.

En este punto, Castillo dijo que por medio de estudios se ha podido constatar que los puentes de hace 20 años aún siguen de pie, mientras que los construidos en los últimos 10 años han necesitado ser reconstruidos, aspecto que deja ver la debilidad de sus estructuras y también la mala calidad de sus materiales.

En este sentido, si la infraestructura se encuentra en mal estado, la población se verá afectada. Pero ¿de qué manera?

La lógica del flujo constante de la economía requiere de un funcionamiento óptimo de las carreteras, pero si estas no están en buenas condiciones el crecimiento económico será el primero en verse gravemente afectado. Entonces, si no se puede transportar la producción, no hay venta y sin venta no hay modo de subsistencia.

Así, la crisis económica afecta la capacidad competitiva del país.  En medio de esta problemática, las empresas toman protagonismo al ofrecer sus servicios, las cuales se llevan  una buena tajada del dinero invertido. Para el analista, un indicador de corrupción en la infraestructura civil es la recurrente decadencia de la misma.

FISCALIZAR
Por otro lado, Castillo sugirió a la población poner más atención a estos hechos y buscar la manera para acompañar la toma de decisiones públicas, no solo en la ejecución de las obras sino trascender a la calidad de los materiales que se utilizan en las mismas.  “Para que la población  reciba algo que le beneficie y no algo que podría convertirse en un factor de riesgo”, arguyó.

CLIENTELISMO
La aceptación de las obras del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (Micivi) puede muchas veces conllevar al clientelismo, pues se acepta sí una o más personas perciben un beneficio por ello, como una comisión. 

Ante esto, Castillo dijo: “Hay que romper con  los círculos del clientelismo que ayuda a que la corrupción se incremente”.

En este sentido, Edgar Balsells, analista económico y exministro de Finanzas, señaló que en Guatemala no hay un sistema que vele por la calidad de las inversiones públicas.

Aunque el tema de infraestructura deficiente no es un tema puramente del actual gobierno sí se ha hecho más notorio debido a la falta de transparencia con que es manejado, acotó Castillo.