Correa volverá a pulsear con el magnate Noboa


El mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, quien pretende ser reelecto hasta 2013, volverá a medir fuerzas con el multimillonario derechista Alvaro Noboa en los comicios del 26 de abril, en los cuales intervendrán otros ocho candidatos presidenciales (incluidas dos mujeres).


Noboa, lí­der del Partido Renovador Institucional Acción Nacional (Prian), perdió la segunda vuelta presidencial de 2006 al obtener un 43,3% de los votos frente a 56,7% de Correa (del movimiento Paí­s).

Además del magnate, que ha perdido tres balotajes desde 1998, se postulan el ex mandatario Lucio Gutiérrez (derrocado en 2005) y los izquierdistas Martha Roldós (hija del entonces presidente Jaime Roldós, quien murió en un accidente aéreo en 1981), Carlos González y Diego Delgado (ex diputados).

Por la derecha participarán el ex congresista Luis Fernando Torres, quien se desafilió del Partido Social Cristiano (PSC) del ex mandatario León Febres Cordero (1984-1988), y Pablo Guerrero.

Los otros aspirantes son Melva Jácome, de Tierra Fértil, y el independiente Carlos Sagñay, quien figura entre los 13 aspirantes que se registraron para la elección presidencial de 2006.

El opositor movimiento indí­gena desistió de postular candidato y analiza si respalda a Roldós, quien sostuvo que «nos diferenciamos de aquellos que dicen ser de izquierda, pero entregan al paí­s a las transnacionales» en alusión a Correa.

Noboa, quien pretende la presidencia ecuatoriana por cuarta ocasión consecutiva, dijo poco antes de inscribirse el jueves que se presentará «para salvar la democracia, para salvar las ideas de empleo, vivienda, educación y salud».

El viernes descartó que se vaya enfrascar en una confrontación verbal con Correa durante la campaña electoral, que se iniciará el 10 de marzo.

«Traemos dos cambios fundamentales. El primero: la guerra de insultos va a parar. Ni yo voy a insultar a Correa ni voy a permitir que él me insulte», declaró el magnate bananero y más bien retó al jefe de Estado a debatir públicamente.

Entretanto Gutiérrez manifestó que «la única lucha que se pierde es la lucha que se abandona» frente a la posibilidad de una derrota ante el oficialismo, que -según anotó- no escatimará los recursos del Estado para promover su campaña.

A pesar de que debilitó a la oposición durante su gobierno -y que suma cuatro victorias electorales en lí­nea desde el balotaje de noviembre de 2006-, Correa enfrentará a sus detractores tras ser habilitado con la nueva Constitución que promovió y fue aprobada en referendo en setiembre último.

El mandatario socialista, de 45 años, también podrí­a extender su mandato hasta 2017 gracias al régimen de transición avalado por la disuelta Asamblea Constituyente, que bajo control del oficialismo redactó la Carta Polí­tica que reemplazó a la de 1998.

Unos 10,5 millones de los 13,9 millones de ecuatorianos están convocados para las elecciones del 26 de abril.

Con las últimas reformas, el voto es obligatorio para los mayores de 18 años (entre ellos los presos que no hayan recibido condenas) y facultativo para los de más de 65 años, jóvenes de entre 16 y 18 años, militares y policí­as.