El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo hoy que dejará el poder «sin problema» si pierde los comicios para la reelección en abril, y advirtió la estrategia de la oposición para captar el Legislativo y obstaculizar sus reformas de inspiración socialista.
«Aquí estaremos mientras ustedes quieran que estemos. Cuando nos digan váyanse a la casa, ya no los queremos, no nos interesa, nos tendremos ningún problema», afirmó el mandatario en su programa semanal de radio y televisión.
Con una popularidad que ronda el 70%, el mandatario aspira a convertirse en el primer presidente reelecto desde el retorno a la democracia en 1979.
Correa inscribió esta semana su candidatura para un período de cuatro años -con posibilidad de postular a otros cuatro-, amparado en una reforma constitucional que promovió y fue aprobada en referendo en 2008.
«Nos inscribimos poniendo nuestros cargos a disposición para que el próximo mes de abril se ratifique o rechace lo que hemos hecho como gobierno. En sus manos está la decisión, nunca tendremos miedo de poner nuestros cargos a disposición», declaró.
El jefe de Estado aseguró que la oposición buscará antes que la presidencia, conseguir la mayoría en la Asamblea Nacional (Congreso) para obstaculizar sus reformas.
«Es clave la Asamblea Nacional, todavía faltan muchísimas cosas por hacer, muchísimas leyes por pasar, y un poco la estrategia de la oposición y las mismas de siempre es captar la Asamblea para impedir el cambio», comentó.
Correa competirá por el poder con el magnate ílvaro Noboa -a quien derrotó en los comicios de noviembre de 2006-, el ex presidente Lucio Gutiérrez -destituido en 2005 por una revuelta popular- y otras ocho aspirantes.