Convocan a elecciones legislativas


El primer ministro japonés, Taro Aso, y su Partido Liberal Democrático (PLD, conservador) convocaron elecciones legislativas anticipadas para el 30 de agosto, anunció hoy Makoto Koga, responsable electoral de esa formación.


«He dicho a los responsables del partido en el poder que la cámara de Diputado debe disolverse a principios de la semana próxima y que las elecciones están previstas para el 30 de agosto», declaró Aso a la prensa, luego de reunirse con los principales estrategas de su partido, el PLD.

Las legislativas debí­an ser convocadas a más tardar en octubre, pero Aso decidió modificar el calendario electoral al dí­a siguiente de una derrota electoral del PLD en las elecciones a la asamblea municipal de Tokio, unos comicios en los que venció el principal partido de la oposición, el Partido Demócrata de Japón (PDJ).

Tanto el PLD, en el poder desde hace más de medio siglo (salvo un breve paréntesis de 10 meses), está en caí­da libre en popularidad desde la salida del popular ex primer ministro Junichiro Koizumi, en 2006.

Desde entonces, se han sucedido tres primeros ministros que no lograron frenar el desinterés del electorado por el PLD, en un paí­s afectado de lleno por la crisis económica y por dificultades sociales.

Aso, de 68 años y heredero de una rica dinastí­a polí­tica, ha visto cómo su í­ndice de popularidad caí­a por debajo del 20% después de su llegada al poder, en septiembre de 2008, después de múltiples meteduras de pata, de giros polí­ticos y de dimisiones en el seno de su Gobierno.

Su elevado tren de vida también ha molestado a un buen número de japoneses que ven peligrar sus empleos como consecuencia de la recesión.

Este antiguo comerciante de diamantes y campeón de tiro al plato también está siendo criticado en el seno de su partido, donde cada vez más se alzan voces reclamando su dimisión, con la esperanza de que eso sirva para salvar al PLD de un desastre anunciado.

Los analistas polí­ticos, sin embargo, consideran que ya es demasiado tarde para revertir la tendencia.

«Las presiones para forzar a Aso a la dimisión van a aumentar, pero dudo de que un cambio de gobierno pueda ayudar al PLD», estimó Yoshinobu Yamamoto, profesor de Ciencias Polí­ticas en la Universidad Aoyama Gakuin de Tokio.

Consciente de que sus dí­as al frente del partido y del paí­s están contados, Aso estaba dispuesto a adelantar las elecciones al 8 de agosto, según algunos medios, aunque los caciques del PLD le han convencido de no precipitar los acontecimientos, con el fin de permitir a los diputados de la mayorí­a digerir la derrota electoral del domingo y preparar la dura campaña electoral que se avecina.

El PDJ es el favorito en los sondeos para vencer en las legislativas y poner fin al dominio conservador en la vida polí­tica de la segunda economí­a mundial.

«El asunto será saber qué partido puede proteger a Japón y a los japoneses. Lo preguntaremos a los electores», agregó Aso el lunes.

El jefe del partido opositor, Yukio Hatoyama, de 62 años, que podrí­a convertirse en primer ministro en caso de victoria del PDJ, anunció el lunes la presentación en la cámara Baja de una moción de confianza contra Aso, que deberí­a votarse esta semana, aunque tiene pocas probabilidades de salir adelante pues la coalición del PLD controla el recinto.

La oposición japonesa también presentó una moción de censura en la cámara alta, que sí­ controla, aunque la decisión no será vinculante.

El PDJ, ha prometido, en caso de llegar al poder, que adoptará una polí­tica social y económica menos liberal y reducirá el poder de los burócratas en la administración.