Controversia por muerte de Bhutto


Un afiche de Benazir Bhutto permanece en las calles de Pakistán. La lí­der de la oposición no murió de un balazo, sino por trauma craneal, provocado por la explosión.

La policí­a británica de Scotland Yard concluyó hoy que la opositora paquistaní­ Benazir Bhutto murió a consecuencia de una fractura del cráneo causada por una explosión en el atentado suicida del 27 de diciembre y no por un disparo como afirma su partido.


Sin embargo, estas conclusiones, hechas públicas en Islamabad, no ponen fin a la polémica entre el gobierno paquistaní­ y el partido de la difunta opositora sobre las causas de la muerte ni mucho menos sobre los autores del asesinato.

El Partido del Pueblo Paquistaní­ (PPP) rechazó de inmediato las conclusiones de Scotland Yard, y reiteró su convicción de que su jefa murió de un balazo.

Los expertos de Scotland Yard utilizaron equipos de alta tecnologí­a para trazar en tres dimensiones la trayectoria de las balas que un kamikaze disparó contra Bhutto antes de hacer estallar una bomba que llevaba sobre sí­.

Ninguna de las tres balas dio en su blanco, aunque una de ellas rozó el cabello de Bhutto retirando el pañuelo que llevaba sobre la cabeza, afirma el informe.

La ex primera ministra salí­a de un mitin electoral en Rawalpindi, en los alrededores de Islamabad, en plena campaña de las elecciones legislativas que debí­an celebrarse el 8 de enero pero fueron aplazadas al 18 de febrero a causa de los disturbios que desató su asesinato.

La lí­der de la oposición paquistaní­ saludaba a la multitud asomada al techo de su vehí­culo blindado cuando un hombre, vestido con atuendo occidental, bien afeitado y cubierto con gafas de sol, disparó contra ella, según imágenes de videoaficionados.

Según Scotland Yard, fue el mismo tirador, y no un cómplice, quien hizo estallar al bomba, que mató a otras 23 personas. Bhutto, que entraba rápidamente en el vehí­culo para protegerse de los disparos, se vio arrojada por la onda expansiva contra la apertura del techo, lo que le provocó una fractura mortal del cráneo.

Tras el asesinato de la ex primera ministra nació la controversia sobre las causas reales de su muerte.

Las conclusiones de Scotland Yard confirman la tesis de la fractura craneal defendida desde el principio por el gobierno paquistaní­, que encendió los disturbios de protesta de los seguidores del PPP de Bhutto.

El entorno de la lí­der opositora aseguró que Bhutto habí­a sido alcanzada por un disparo en la cabeza, alimentando las acusaciones de que el asesinato habrí­a sido organizado por personas en el poder y responsables de los servicios de inteligencia.

El marido de Bhutto se negó a que se le hiciese una autopsia y, para tajar la polémica sobre las causas de su muerte, el presidente Pervez Musharraf solicitó la ayuda de Gran Bretaña en la investigación.

Los expertos forenses y balí­sticos de Scotland Yard trabajaron durante dos semanas en Pakistán.

En lo que concierne a los organizadores del atentado, el gobierno paquistaní­ y la agencia de inteligencia estadounidense CIA acusaron a un grupo de islamistas paquistaní­es afines a Al Qaida, dirigido por un jefe tribal del noroeste del paí­s, Baitulá Mehsud.

Ayer, las autoridades detuvieron en Rawalpindi a dos «terroristas relevantes» relacionados con Baitulá Mehsud y acusados de haber participado en el atentado, según Islamabad. «Es un gran progreso en la investigación», declaró un alto responsable de los servicios de seguridad.

Por su parte, el PPP rechazó las conclusiones de Scotland Yard sobre las causas de la muerte y continúa reclamando una investigación de Naciones Unidas.

«Es muy difí­cil estar de acuerdo con sus conclusiones», declaró Sherry Rehman, portavoz del PPP. «Nosotros pensamos que la mató la bala de un asesino», agregó.

Ayer, el PPP regresó a la campaña electoral tras 40 dí­as de luto, anunció el viudo de Bhutto, Asif Alí­ Zardari, nombrado copresidente del PPP y verdadero lí­der del partido hasta que el nuevo presidente -el hijo de la pareja Biliwal de 19 años- tenga edad para hacerse cargo.

Informe


– «La prioridad del equipo de Scotland Yard fue ayudar a las autoridades paquistaní­es a establecer las causas y las circunstancias de la muerte de Bhutto. La investigación destinada a establecer las culpas sigue siendo competencia exclusiva de las autoridades paquistaní­es».

– «Las radiografí­as» del cráneo de la difunta y «los informes» de los médicos que trataron de reanimarla, así­ como «los testimonios» de los miembros de la familia que dieron el último baño al cadáver de Bhutto, son considerados como «informaciones importantes» y «fiables».

– «La única herida aparente era un gran traumatismo en el lado derecho de su cabeza. Todos los expertos británicos excluyeron que pudiera tratarse del orificio de entrada o de salida de una bala».

– «La única razón que explica que la herida en la cabeza haya podido ser fatal tan rápidamente es un golpe debido al efecto de la onda expansiva de la bomba».

– «En mi opinión, Benazir Bhutto murió de una herida grave en la cabeza, consecuencia de la onda expansiva que provocó el impacto de su cabeza en alguna parte de la escotilla» del techo corredizo. «Asimismo, la gravedad de su herida excluye que haya podido herirse al golpear su cabeza por inadvertencia en el momento en que se inclinaba para entrar en el vehí­culo».

– «Potentes explosivos como los que habitualmente componen este tipo de bomba estallan a una velocidad de 6 mil a 9 mil metros por segundo».

– «Según las imágenes de video, la cabeza de Bhutto no habí­a desaparecido completamente dentro del automóvil cuando faltaban 0,6 segundos para la explosión (…); la conclusión irrefutable debe ser que ella no tuvo tiempo de pasar el nivel de la escotilla del techo que se abre en el momento de la deflagración».