Contraloría objeta refinería de Costa Rica y China


eco_1

La Contraloría General de la República objetó ayer un proyecto de construcción de una refinería de petróleo entre China y Costa Rica al detectar un conflicto de interés en la empresa que realizó los estudios de factibilidad de la obra.

SAN JOSE, Agencia AP

En octubre del 2007, la firma China National Petroleum Corporation (CNPC) y la Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE) llegaron a un acuerdo para crear una empresa conjunta e invertir en la modernización de la refinería de petróleo que tiene Costa Rica en Moín, puerto de la costa Caribe del país.

La empresa conjunta denominada SORESCO se encargaría de remozar la vieja refinería de RECOPE, y aumentarle la capacidad de refinación de 18.000 a 65.000 barriles de petróleo diarios, con el fin de que Costa Rica no tenga que comprar los combustibles refinados.

Los estudios de factibilidad de la obra se dejaron a cargo de la empresa china HQCEC, que hoy es cuestionada por la Contraloría costarricense, pues se determinó que existe una relación directa entre esta compañía y la CNPC, lo que causa un conflicto de interés.

Según el informe de la Contraloría, RECOPE negó cualquier relación entre las empresas chinas, pues argumentó que SORESCO fue creada en conjunto con la subsidiaria China National Petroleum Corporation Internacional Limitada y no directamente con CNPC de China.

Sin embargo, en el informe se determina que HQCEC pertenece a la empresa «CNPC
Engineering and Construction Company» (CPECC), que a su vez forma parte de la CNPC, por lo cual todas integran el mismo holding empresarial chino.

Además, la Contraloría duda del margen de rentabilidad que se registra en el estudio de factibilidad (16,28, pues considera que podría haberse sobreestimado la cifra al no incluir costos que sí fueron considerados en el flujo de ingresos.

También duda de las cifras contenidas en el análisis financiero, pues no se incluyen las fórmulas o el método para llegar a ellas; ni se considera al mercado costarricense y su esquema tarifario de precios de combustibles, como lo establecía el acuerdo para crear SORESCO.

Por estas razones, la CGR ordenó a RECOPE «abstenerse de utilizar el estudio de factibilidad realizado por la empresa HQCEC» y cualquier otro estudio basado en sus resultados, lo que paraliza el proceso para la remodelación de la refinería.

El economista de la Universidad Nacional (UNA), Leiner Vargas, ha sido uno de lo más insistentes detractores del proyecto, pues según explicó a AP existían muchas dudas técnicas alrededor de los estudios y las cifras utilizadas para llegar a una rentabilidad positiva.

«Hay deficiencias al demostrar que el proyecto es rentable. En una refinería la ganancia se obtiene del margen de refinación neto (diferencia entre el precio del crudo y del producto refinado), por lo que al comparar con refinería de tamaño similar, según datos de la British Petroleum, habría dificultad para cubrir los costos, y generaría pérdidas», explicó Vargas.

Tras el anuncio de la Contraloría General este jueves, el presidente ejecutivo de RECOPE, Jorge Villalobos, decidió presentar su renuncia, según lo anunció el ministro de Ambiente, René Castro, en conferencia de prensa.

Castro pidió a RECOPE que de inmediato implemente un «plan b», ya sea para hacer un nuevo estudio de factibilidad por medio de una licitación internacional; o bien acelerar el proceso de utilización de biocombustibles, pues reconoce que reactivar el plan tomará mucho tiempo.