Contrabandistas se burlan del muro antitúneles en frontera con Gaza


Vista de la sección del sureste del muro que se construye en Rafah, la frontera entre la franja de Gaza y Egipto. FOTO LA HORA: AFP SAID KHATIB

Los contrabandistas se burlan abiertamente de las informaciones sobre la construcción por Egipto de un muro metálico subterráneo, supuestamente para detener su tráfico, y siguen cargando sus camiones de mercancí­as en la carretera que lleva a Gaza.


«Ahí­ llevamos cemento», dice, señalando la camioneta, Abu Jaled, un beduino delgado y barbudo, con túnel propio, especializado en el contrabando de materiales de construcción.

«Eso no planteará ningún problema» pues siempre se podrá excavar más profundo, afirma Jaled, buscado por la policí­a, quien descarta que la barrera pueda impedir su actividad comercial.

Los traficantes que prosperan del lado egipcio de la frontera saben desde hace tiempo desbaratar las trampas de los guardias fronterizos y miran divertidos y con cierta pena las enormes grúas que a lo lejos entierran tubos y placas de metal.

«Toman dinero norteamericano y lo tiran en pozos», ironiza otro contrabandista cerca de la ciudad frontera de Rafa.

Egipto e Israel no quieren o no pueden pueden terminar con el contrabando hacia el enclave palestino controlado por el movimiento islamista Hamas, piensan los contrabandistas.

Aunque también circulan armas, los túneles de Gaza sirven sobre todo para importar productos básicos necesarios para la supervivencia de los 1,5 millones de habitantes.

«Hay muchas razones para que eso no funcione», afirma Abu Ahmed, un traficante de armas que no oculta sus actividades.

La policí­a es corrupta y los beduinos y los traficantes tienen dinero, dice Ahmed.

Además si la situación humanitaria de Gaza se deteriora demasiado, Egipto corre el riesgo de ver a los habitantes de Gaza invadir su territorio como fue el caso en 2008, agrega.

«Antes querí­an armas de poco calibre. Ahora ya las tienen aunque Hamas quisiera recibir armas pesadas. Hoy piden alimentos y carburante», insiste Abu Ahmed.

En los últimos dí­as, funcionarios egipcios que pidieron conservar el anonimato indicaron que se estaba construyendo una barrera metálica subterránea para cortar los túneles.

Otros funcionarios locales aludieron a la instalación de un dispositivo para detectar túneles e, incluso, la construcción de una carretera para patrullar a lo largo de la frontera.

Por su parte, el gobierno egipcio no comentó la información revelada por el diario israelí­ Haaretz.

«Si usted dice que construimos una barrera subterránea, no se lo voy a impedir. Me parece bueno para nosotros. Eso muestra que hacemos algo», dice un responsable de los servicios de seguridad egipcio que solicitó el anonimato.

Sin embargo, los contrabandistas sostienen que esa obra, si llega a término, no podrá impedir la existencia de los túneles, cuya cantidad se calcula en varias centenas.

Al contrario, esa barrera podrí­a ser benéfica para su comercio provocando un aumento de los precios.

Además, mientras sigan marginados en esta región subdesarrollada de Egipto, los beduinos no podrán hacer otra cosa que dedicarse al contrabando para poder subsistir, dice Abu Ahmed, un ex maestro que decidió reconvertirse en traficante de armas.

PALESTINOS Por el statu quo


Los palestinos optarán esta semana por prolongar los mandatos del presidente Mahmud Abas y del parlamento para evitar la crisis institucional que se les vení­a encima por la oposición de los islamistas de Hamas a autorizar elecciones generales a comienzos de 2010.

«No habrá vací­o institucional», predice Salah Rafat, un responsable de la Organización de Liberación de Palestina (OLP), en ví­speras de una importante reunión del Consejo Central de la OLP (CCOLP) que debe decidir el futuro de la Autoridad Palestina.

El Consejo Central, una instancia interina de la OLP que se reúne el martes en Ramalá (Cisjordania), hará cuanto pueda por garantizar la continuidad de las instituciones palestinas prolongando los mandatos del presidente y del parlamento, que expiran el próximo 24 de enero, afirma Rafah.

La comisión electoral palestina recomendó en noviembre el aplazamiento de las elecciones legislativas y presidenciales -inicialmente convocadas para el 24 de enero- debido a la imposibilidad de celebrarlas en la franja de Gaza, controlada por los islamistas de Hamas.

El Hamas y la Autoridad Palestina (con sede en Ramalá y que gobierna en Cisjordania) están violentamente enfrentados desde que el movimiento islamita tomó el control por la fuerza de Gaza en junio de 2007.

Como consecuencia de esta rivalidad, Hamas se niega a firmar un acuerdo de «reconciliación nacional» elaborado por Egipto en el que se contempla postergar los comicios hasta el 28 de junio.

Hamas contesta la legitimidad del presidente Mahmud Abas, al frente de la Autoridad desde enero de 2005, aduciendo que, según la ley fundamental (Constitución) palestina, el mandato de cuatro años de Abas expiró en enero de 2009.

Harto de esta situación, Abas, de 74 años, anunció su intención de no presentarse a un nuevo mandato aunque parece de acuerdo con permanecer en su puesto hasta la celebración de los próximos comicios.

«Está claro que el próximo 24 de enero expiran los mandatos del parlamento y de la presidencia. Si no se puede celebrar elecciones, entonces el presidente deberá seguir su trabajo hasta la celebración de los comicios», explica Abdalá Abdalá, un responsable del Fatah, el partido de Abas.

En cuanto al parlamento, como éste no se reunió desde septiembre de 2006 «ya está paralizado de hecho», recalca.

El presidente del parlamento, Aziz Doweik, su adjunto Ahmed Bahar y Mahmud Ramahi, todos ellos de Hamas, no participarán en la sesión del consejo central de la OLP.

Pero incluso Hamas, por boca de Mahmud Ramahi, es favorable a prorrogar los mandatos para evitar que «el paí­s quede hundido en el caos polí­tico», siempre que no sea sólo el del presidente, sino también el del parlamento, en manos de Hamas desde las legislativas de enero de 2006.

Prevista para un periodo transitorio, la Autoridad Palestina, que ejerce un poder ejecutivo y legislativo en partes de Cisjordania, fue instaurada en 1994. En teorí­a está controlada por la OLP, reconocida en el mundo como «la única representante legí­tima» del pueblo palestino.