Un proceso contra el autor de un libro antisemita, el primero de este tipo en Grecia, moviliza a la comunidad judía local, que lo considera como una prueba de la determinación de las autoridades a luchar contra el antisemitismo y el negacionismo.
«Todos estamos conmocionados. Si no hay condena, podremos decir que aquí el antisemitismo prospera y es alimentado», declaró Moisis Constantinis, el presidente del Consejo Central Judío de Grecia (Kis).
Este proceso, que se reanudará el 3 de diciembre luego de una primera audiencia el 11 de noviembre pasado, se lleva a cabo contra un militante neonazi, el abogado Constantin Prevris, acusado de incitación al odio y a la violencia racial en un libro publicado en 2006 con el título «Los judíos, toda la verdad».
Esta obra, que se vende a 69 euros y ya ha sido reeditada, mezcla a lo largo de 1.400 páginas la negación del Holocausto, la apología de los nazis y las amenazas contra los judíos, calificados de «subhombres» y de «enemigos mortales».
«Eso es lo que les hace falta a los judíos. Es la única cosa que comprenden: el pelotón de ejecución en 24 horas», escribe Constantin Plevris en uno de los 42 extractos incluidos en el acta de acusación.
En un país donde la literatura antisemita –incluyendo al Protocolo de los Sabios de Sión– circula libremente, y en el cual los canales de televisión privados invitan a Plevris y a sus aliados políticos, el Kis, que presentó la demanda, debería congratularse de este proceso.
Se trata del primero de este tipo lanzado a iniciativa de la fiscalía, aunque para ello fuera necesario señalar el caso al Observatorio Griego de los Acuerdos de Helsinki (Epse), una ONG de defensa de los derechos de las minorías.
Sin embargo, de acuerdo con el informe de los debates elaborado por varios militantes antinazis que asistieron al juicio, el procurador consideró que el autor había realizado una obra «científica».
«En cualquier otro país, esas declaraciones hubieran costado al procurador un procedimiento disciplinario. Ha llegado la hora de que Grecia aplique la legislación europea antirracista», dijo a la AFP Panayote Dimitras, el representante de Epse.
Exceptuando algunos artículos publicados por la prensa, estas afirmaciones no despertaron ninguna reacción en el mundo político, a pesar de las gestiones del Kis ante todos los partidos políticos y de una solicitud de cita, que hasta ahora no obtuvo respuesta, con el ministro del Justicia del gobierno conservador.
La comunidad judía de Grecia está integrada actualmente por unas 6.000 personas. Unos 50.000 de sus miembros, que vivían principalmente en Salónica (norte), fueron masacrados durante la ocupación nazi.