Contra la globalización neoliberal


Imagen de la marcha de grupos indí­genas realizada en Guatemala el pasado viernes. En el pasado Dí­a de los Pueblos Indí­genas, en todo el continente se desarrollaron manifestaciones que pedí­a por el desarrollo económico de estos sectores.

La Coordinadora Andina de Pueblos Indí­genas (CAOI) deploró, en Lima, la criminilización de la protesta social en Perú y Colombia, como parte de una polí­tica discriminatoria y represiva contra quienes rechazan la «globalización neoliberal» en América Latina.


El colectivo también denunció que el gobierno de Evo Morales en Bolivia afronta «una campaña desestabilizadora orquestada por el imperialismo y la oligarquí­a local», según su coordinador general, Miguel Palací­n Quispe.

Apelando a un fuerte discurso antiestadounidense, el dirigente aseguró que parte de la imposición del neoliberalismo son los TLC que impulsa Estados Unidos y los acuerdos comerciales en general.

Las polí­ticas neoliberales están diseñadas para favorecer el saqueo de nuestros bienes naturales por las transnacionales, acusó la CAOI, que agrupa a movimientos de Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Chile y Argentina.

«En la región andina, Perú y Colombia emiten normas destinadas a desaparecer nuestras comunidades y a criminalizar nuestras justas protestas», dijo Palací­n, para quien Ecuador y Bolivia con sus nuevas constituciones asumen algunas de las reivindicaciones esenciales indí­genas como ser «Estados Plurinacionales».

El movimiento regional indí­gena se agrupó para enfrentar la expansión de la globalización neoliberal «que busca homogeneizar el mundo, anulando el respeto a la diferencia».

El CAOI se prononunció sobre la situación de sus representados en el dí­a Internacional de los Pueblos Indí­genas, instituí­do por la ONU en 1994.

Palací­n consideró que la mejor manera de conmemorar ese dí­a es fortaleciendo esas organizaciones para luchar contra el neoliberalismo, al que visualizan como el peor enemigo de sus derechos.

El colectivo indí­gena instó a los organismos de derechos humanos a la solidaridad con Bolivia, así­ como a vigilar el proceso ecuatoriano «para que realmente signifique un cambio».

En América Latina los indí­genas suman 55 millones provenientes de hasta 400 pueblos o etnias. La mayorí­a de ellos está en Guatemala, México, Bolivia, Perú y Ecuador.

En el mundo existen más de 370 millones de indí­genas pertenecientes a más de 5 mil pueblos de 72 paí­ses, según el colectivo andino.

Los indí­genas andinos están agrupados y articulados polí­ticamente en Ecuador y Bolivia, donde incluso cuentan con representación parlamentaria.

En Perú, el movimiento está disperso y es minoritario pese a allí­ nació el imperio inca. La conquista española aplastó y aniquiló a los indí­genas, que hoy son minorí­a con predominancia de nativos quechuas y aymaras.

En las últimas dos décadas surgieron dirigentes de origen indí­gena en Perú pero integrados al «establishment» occidental. El caso más notorio fue el del ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006), que se declaró primer indí­gena en llegar al poder en más de 500 años.