El Foro Ecuménico por la Paz (Fepaz) presentó la propuesta de las iglesias para detener la expansión de la epidemia del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).
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En un esfuerzo conjunto de las iglesias Católica, evangélica San Juan Apóstol y Episcopal de Guatemala esperan poder cambiar el rumbo de las estadísticas de personas infectadas con el virus de inmunodeficiencia humana que aumenta cada día.
«Vamos a romper el silencio, a eliminar los estigmas y acabar con la discriminación hacia las personas contagiadas, que merecen respeto y apoyo», indicó Vitalino Similox, Secretario General de Fepaz.
Asimismo, el entrevistado aseguró que durante largo tiempo, las personas con VIH han sido excluidas y discriminadas por la sociedad, incluyendo a las iglesias, que cambiando el rumbo de sus dogmas, esta vez se pronuncian para combatir el problema.
Cambios de fondo
Dee Smith, representante de la Iglesia Católica ante Fepaz, aclaró que no se trata de lanzar una campaña de uso de preservativos, que según indicó, hasta el momento no han tenido un impacto positivo en la juventud.
Smith sostiene que la única solución para atacar la problemática es cambiar las actitudes de las personas para lograr una mayor «humanización» de la sociedad, es decir, fomentar el respeto por su cuerpo y su vida, así como defender la vida dentro del matrimonio siguiendo los preceptos del cristianismo.
Sida en el presente
Dentro de los postulados de la campaña impulsada por Fepaz, se compara la lepra, que fue uno de los grandes males del pasado, con el sida, presentada como la peste de este siglo, que ha causado la muerte de 1,200 personas en Guatemala desde 1984 hasta el 2005.
En la organización de la campaña también colabora la Fundación Soros y la Iglesia Anglicana de Canadá, que según Misael Méndez, de la Iglesia Evangélica San Juan Apóstol, será un importante soporte del programa.
El programa se desarrollará en la Ciudad Capital, Huehuetenango, Petén, Quetzaltenango, Chimaltenango, Izabal y Zacapa e iniciará con la preparación de los líderes religiosos, que luego transmitirán sus conocimientos a los feligreses de la fe cristiana.