«La inocencia no mata al pueblo, pero tampoco lo salva. Lo salvará su conciencia y en eso me apuesto el alma» Palabras del compositor venezolano Ali Primera.
Llegando al final del ciclo anual 2008, quiero agradecer el espacio que este vespertino, Diario La Hora me ha brindado en estos meses. Tribuna, no mostrador en el que la lectura diaria y la escritura semanal me construyen como ciudadano crítico. Entendiendo la crítica, como la capacidad de edificar y ejercer criterio. En línea con esta actitud quiero reproducir un comunicado que diversos periodistas, académicos y ciudadanos han firmado y al cual yo me adhiero en solidaridad con el periodista Gustavo Berganza, y en contra del monopolio de la televisión abierta nacional en busca de democratizar los medios de comunicación y por la pluralización de su uso. En el tiempo de guerra que tuvo el país, cuando el Estado en su conjunto fue estructurado en función de la contrainsurgencia y la represión, el monopolio de la televisión abierta fue funcional para poder manipular la opinión y adormecer conciencias. Los medios de comunicación al servicio del capital y el Estado opresor. Ese monopolio debe acabar para que la posibilidad de comunicar y construir ciudadanía sea un derecho gozado por el pueblo en su conjunto. Los canales de televisión deben dejar de ser empresas al servicio de grandes empresas. Los medios de comunicación pueden ser instrumentos para forjar a la nueva humanidad, al hombre nuevo, a la mujer nueva. A continuación el comunicado:
«Hechos acaecidos en las últimas semanas nos han permitido observar con preocupación la incapacidad del Estado guatemalteco de garantizar la libertad de expresión y los derechos de la comunicación. Entre éstos destacamos: A. La insistencia del Congreso en aprobar la ley de Frecuencias Televisivas, que prohibía la comercialización en los canales de televisión abierta 5 y 9, de la Academia de Lenguas Mayas y el Congreso de la República. B. La aprobación de una ley que redujo en 66% el pago de impuestos de importación de materiales a los canales de televisión abierta y empresas asociadas a éstos. C. Los ataques a través de los informativos de los canales 3, 7 y 13 en contra del periodista Gustavo Berganza a raíz de un artículo suyo publicado en diario elPeriódico en el que hacía referencia a las vinculaciones entre el usufructuario de dichas frecuencias televisivas y algunos diputados al Congreso de la República. D. La debilidad que para el sistema democrático del país representa el monopolio de hecho de los 4 canales de la banda de VHF (televisión abierta) en manos del empresario mexicano, íngel Remigio González y González.
Por lo anterior exigimos: 1. A los canales de televisión abierta el cese inmediato de la campaña de persecución y desprestigio en contra de Gustavo Berganza, que violenta el derecho de libertad de opinión, fundamental para el libre intercambio de ideas que debe sustentar a nuestra democracia. 2. Al Estado guatemalteco las acciones necesarias para restaurar y garantizar los derechos violados. 3. Al gobierno de la República la constitución de un grupo de trabajo para abordar la temática y tomar decisiones respecto al sistema de otorgamiento de usufructos de frecuencias, con participación de la sociedad civil. 4. Al Congreso de la República, cesar la aprobación de normativas casuísticas que benefician únicamente al monopolio de la televisión abierta y que van en contra de una democracia funcional, con partidos representativos y comprometidos con los intereses de la ciudadanía.»