Cinco activistas palestinos del movimiento islámico Hamas murieron hoy en un ataque aéreo israelí en la franja de Gaza, mientras la ONU llamaba a Egipto, Israel y los palestinos a poner fin a la espiral de violencia.
El ataque iba dirigido contra un vehículo que circulaba en Jan Yunes, en el sur de la franja de Gaza, y en él resultó herido un sexto militante. Poco después se produjo un segundo ataque en el mismo lugar, en el que fueron heridas tres personas, informaron fuentes médicas.
Los cinco activistas muertos y el herido son miembros de la Brigadas Ezzedin Al Qassam, el brazo armado del movimiento islámico palestino Hamas, en el poder en Gaza desde el pasado junio.
Una portavoz militar israelí confirmó que el ejército «llevó a cabo ataques contra vehículos en Jan Yunes».
Otro militante del brazo armado de la Yihad Islámica murió anoche en un ataque aéreo similar en el campo de refugiados de El Bureij, en el centro de la franja de Gaza, informaron fuentes médicas palestinas.
El ejército israelí multiplica los ataques en la franja de Gaza como represalia a los disparos de cohetes desde ese territorio palestino contra el sur de Israel. Además de los ataques, Israel impone desde el 17 de enero un bloqueo total, que ha provocado una penuria de productos de base y cortes de electricidad.
Con las últimas víctimas mortales se eleva a 6.165 el número de muertos por la violencia israelo-palestina desde el año 2000 (en su inmensa mayoría palestinos)..
El primer ministro israelí Ehud Olmert, de visita en Japón, se mostró determinado a continuar las operaciones en Gaza.
«Hamas debe asumir la responsabilidad de sus actos», dijo Olmert ayer a la prensa en Tokio.