Líderes religiosos denunciaron que el hostigamiento contra activistas que defienden y protegen los recursos naturales en la Montaña Las Granadillas, Zacapa, continúa; las medidas de protección otorgadas al Reverendo José Pilar Álvarez, de las Iglesia Luterana de Guatemala (ILUGUA), quien ha liderado la lucha por el derecho a acceder a una fuente hídrica y a proteger el bosque nuboso, fueron retiradas.
De acuerdo con información de ILUGUA, el pasado 31 de enero, una congregación de la citada institución presenció la llegada repentina de una camioneta tipo agrícola blindada y con vidrios oscuros a la sede; se detuvo intempestivamente durante un minuto y luego se fue.
El hecho no es aislado, pues coincide con el retiro sin previo aviso, sin la respectiva notificación y de forma unilateral, del sistema de seguridad personal otorgada al Reverendo Pilar Álvarez por la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH).
En los alrededores de la sede de la Iglesia y en la finca Tashoro, donde se ubica parte de la reserva natural de Las Granadillas y del bosque nuboso, se ha observado vigilancia extrajudicial.
El comunicado de ILUGUA señala que el diputado por el departamento de Zacapa, Gustavo Echeverría y la Gobernadora Departamental, Carolina Orellana, abordaron a un grupo de estudiantes de la Universidad de SOKA, en California para discutir el asunto del derecho de paso en la finca Tashoro.
No son casos aislados, es una estrategia de intimidación preocupante que atenta contra los acuerdos establecidos con las instituciones del Estado, de garantizar la vigencia de los derechos humanos de las y los activistas involucrados en la defensa y conservación de las fuentes hídricas en Las Granadillas, señala el boletín.
Parte de la Montaña Las Granadillas se encuentra en la finca privada Tashoro; la población demanda el derecho de paso hacia el bosque nuboso donde se halla la zona de recarga hídrica que abastece a la mayor parte de la población de la cabecera departamental de Zacapa.
Las amenazas contra los comunitarios y el líder religioso provienen de la lucha histórica por acceder a una fuente hídrica, a la conservación de la reserva natural y al derecho de paso para verificar que los recursos sean manejados de forma sustentable.