De nuevo, las personas que acudieron al sistema público de salud, debió retornar con sus malestares a sus casas, ya que continúan cerradas las consultas externas de los hospitales nacionales.
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Los siete hospitales públicos, incluyendo el Roosevelt y el San Juan de Dios, y los otros del interior del país no abrieron la consulta externa por segundo día, lo cual está siendo realizado como medida de protesta por no contar con prestaciones salariales.
Según se informó por quienes realizan el paro, son 521 médicos los que trabajan en consulta externa. El gremio de residentes solicita ser contratados bajo el renglón 021, el cual les permite gozar con todas las prestaciones de ley, además de un seguro laboral; ellos aducen que están expuestos a contraer cualquier enfermedad, por el trabajo que desempeñan.
La consulta externa constituye alrededor de 33 clínicas, cada una atiende a más o menos 50 personas diarias, quienes se han visto afectadas por este problema. Según se les informó a los afectados, quizá el lunes podrían ser atendidos.
María Eugenia Veraz, representante de los residentes del San Juan de Dios, pidió paciencia a la población por el cierre de la consulta, ya que -enfatizó- ésta es la única medida de presión que podían hacer para poder ser escuchados
A criterio de Veraz, todo el proceso de formación como médico es «muy difí¬cil», por lo que ya no pueden permitir que sean rebajados como si fueran «nuevos».
En horas de la mañana, los médicos permanecían reunidos para discutir la propuesta del Ministerio de Salud, la cual consiste en contratar de manera temporal a algunos de ellos, mediante una bolsa de estudio, que no incluye indemnización, seguro social ni Bono 14.
Se tenía previsto que representantes del Ministerio de Salud y médicos se reunirían hoy al mediodía para discutir la propuesta planteda ayer por dicho la cartera.
Este vespertino intentó comunicarse con Ludwin Ovalle, viceministro de Salud, para conocer la postura de la cartera; sin embargo, su asistente indicó que se encontraba en reunión con el ministro Celso Cerezo, y que posteriormente devolverían la llamada.
En el 2006, los médicos que atendían la consulta externa de la red hospitalaria pública detuvieron labores, debido a que solicitaban se les dotara de equipo e insumos médicos. Esto concluyó con la renuncia del Ministro de Salud, Marco Tulio Sosa, quien por la presión y constante conflicto tomó la decisión de dejar la cartera.