Constituyente se apresta a aprobar una polémica Carta Magna


Para avalar el texto en detalle de la nueva Carta Magna, el partido de Evo Morales precisa dos tercios de los votos, es decir 170 de los 255 constituyentes.

La Asamblea Constituyente, dominada por el oficialismo, llamó a sesiones para esta noche con el propósito de aprobar el texto de una polémica nueva Carta Magna de corte socialista, resistida por la oposición y algunas regiones bolivianas.


La plenaria de la reunión fue citada por la directiva de la Asamblea -que sesionó hasta la medianoche de ayer- en la ciudad minera de Oruro, sur del paí­s, para las 18:00 horas locales.

La Constituyente planea entregar una nueva Carta antes del 14 diciembre para lo cual debe aprobar artí­culo por artí­culo su nuevo texto.

Gobernadores y lí­deres civiles de cinco regiones, todos adversarios de Morales declararon resistencia civil contra la aprobación del texto global de la Constitución el 24 de noviembre por la mayorí­a oficialista del foro en ausencia de la oposición en un liceo militar en Sucre.

El partido de gobierno Movimiento al Socialismo (MAS) aprobó el texto global de la carta con el apoyo de otras nueve fuerzas polí­ticas menores, luego de lo cual una turba atacó el liceo militar donde deliberaban y provocó desmanes en la ciudad en Sucre con un saldo de tres civiles muertos.

Para avalar el texto en detalle, artí­culo por artí­culo, de la nueva Carta Magna el MAS precisa dos tercios de los votos, es decir 170 de los 255 constituyentes.

Los opositores de Morales -especialmente los lí­deres regionales de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y Cochabamba – recurren a todo tipo de argucias para impedir la aprobación de la nueva carta.

Una huelga de hambre -mayoritariamente radicada en la rica y poderosa ciudad de Santa Cruz, donde la oposición ha establecido su bastión- intenta frenar a Morales, que ha sido denunciado de atentar contra la democracia por cinco gobernadores que han viajado esta semana a las sedes de la OEA y la ONU en Washington.

Los gobernadores convocaron a una resistencia civil para frenar la intención de Morales de hacer aprobar la nueva Constitución de corte socialista y a su decisión de recortar el presupuesto a las regiones para financiar un bono para los ancianos.