En la administración de ílvaro Colom, cinco ministros de Gobernación han desfilado por ese puesto. Los constantes cambios han provocado que los funcionarios dejen a la sociedad guatemalteca un legado de violencia y criminalidad.
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Diariamente se reportan en el país de 17 a 20 asesinatos en diferentes zonas, y algunas de las víctimas son asesinadas por negarse a pagar el cobro de extorsión, por balas perdidas, por asaltos y otras causas.
La extorsión se fortaleció en los últimos tres años; los más afectados han sido los trabajadores y empresarios del transporte público, los dueños de pequeños y grandes comercios y hasta familias enteras que han tenido que abandonar su vivienda para no sufrir los embates de la violencia que provocan delincuentes que están privados de libertad y en la calle.
Derivado de la ausencia de una política de seguridad y ante la falta de tolerancia que la situación provoca, la ciudadanía promueve el delito de linchamiento en el interior y en la capital del país, donde se ha llegado al extremo de asesinar y agredir brutalmente a otros.
A pesar de la serie de acontecimientos de inseguridad y violencia, cinco ministros de Gobernación (Mingob) han dejado el puesto por distintas causas, en una de las carteras consideradas por los analistas en seguridad como «una de las más importantes y preocupantes».
LEGADO
El Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), en un informe presentado la semana pasada, sostiene que los cuatro funcionarios a cargo de la cartera del Interior, han permanecido por lo menos seis meses, a excepción de Raúl Velásquez, quien estuvo al cargo ocho meses.
La institución indica que los cambios en la cartera del Interior han generado altos índices de violencia, lo que repercute en la deficiencia para contrarrestar los problemas de inseguridad por los que atraviesa el país. «Guatemala ha tenido con el actual, 5 ministros de Gobernación en 26 meses, lo que se traduce en deficiencia y violencia para el país», indica.
El GAM destaca que durante los seis meses de gestión (de enero a junio de 2008) del ministro fallecido, Vinicio Gómez, 1,387 personas, entre hombres y mujeres, murieron de forma violenta, 83 de forma extrajudicial y otras 3 por linchamiento.
En la dirección de Francisco Jiménez (de julio a diciembre de 2008), las víctimas fueron de 1,918; otras 48 de forma extrajudicial y 16 por linchamiento.
En la gestión de Salvador Gándara (de enero a junio de 2009), 1,908 fueron las personas asesinadas, 35 de forma extrajudicial y 20 por linchamiento.
Durante el período de Raúl Velásquez, 2,647 personas fueron asesinadas de la misma forma, otras 49 de forma extrajudicial y 31 por linchamiento.
En los primeros tres días de la gestión de Carlos Menocal, 43 personas han muerto, 38 hombres y 5 mujeres.
JUSTIFICA
Por su parte, Menocal ha expresado su preocupación por la violencia y aunque ha justificado que esto es un problema histórico y no reciente, afirma que una de las principales prioridades será contrarrestar los delitos contra la vida, contra el patrimonio y las extorsiones.
«Es un hecho que los indicadores delictivos en general, son indicadores que históricamente han ido acumulando un aumento; no es cierto que 2010 o 2009 son los más violentos y van a ser los más violentos, yo diría que los últimos 8 años, el país ha registrado un incremento sistemático de acciones violentas», señala.
Según el funcionario, los problemas a enfrentar actualmente se basan en las necesidades que ha señalado el Consejo Asesor de Seguridad (CAS), que desde 2008 ha dado a conocer los principales flagelos.
«Las prioridades son las que en Consejo de Seguridad ha marcado desde el inicio de este gobierno: Los delitos contra la vida, los delitos contra el patrimonio y las extorsiones contra los ciudadanos», afirma.
INCERTIDUMBRE
Mario Mérida, analista en seguridad, dice que los constantes cambios en el Mingob evidencian la falta de una verdadera política de seguridad pública, que no permiten un adecuado funcionamiento, sino improvisaciones inmediatas.
Según Mérida, la mayoría de nombramientos como el del actual ministro, se dan por confianza y no por experiencia.
«Hoy por hoy estamos claros que el nombramiento no se da porque él es un experto en el tema, sino que el nombramiento se da porque es una persona de confianza del Presidente y que de una u otra manera el Presidente cree que puede hacer el trabajo. No conocemos la experiencia de él en esa área, entonces, es otro riesgo que el Presidente asume, pero en esto está prevaleciendo lo que se ha venido dando en este gobierno, que van más por la amistad que por la competitividad de los sujetos que ocupan determinados cargos», manifiesta.
Por su parte, el procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, destaca su preocupación por la inseguridad y espera que los cambios realizados en la cartera del Interior sean positivos y dejen de ser constantes para combatir verdaderamente el crimen.
«Yo esperaría que la decisión que tomó el señor Presidente la haya hecho en forma meditada, para evitar nuevamente que dentro de algunos días se estén dando cambios en Gobernación, porque eso lo único que favorece es a que el crimen se fortalezca», indica.