Conservadores se alinean con M. Ahmadinejad


El presidente iraní­ Mahmud Ahmadinejad espera al Sultán de Oman en una reunión de apoyo bilateral.

FOTO LA HORA:  AFP    BEHROUZ MEHRI» title=»El presidente iraní­ Mahmud Ahmadinejad espera al Sultán de Oman en una reunión de apoyo bilateral.

FOTO LA HORA:  AFP    BEHROUZ MEHRI» style=»float: left;» width=»250″ height=»368″ /></p>
<p>Los conservadores iraní­es, algunos de los cuales habí­an criticado al presidente Mahmud Ahmadinejad por sus demoras en acatar las órdenes del guí­a supremo, se alinearon hoy con el mandatario tras la confirmación solemne de su reelección y un dí­a antes de su investidura.</p>
</div>
<p> <span id=


El principal diario conservador de Irán, Kayan, proclamó la «legitimidad divina» de Ahmadinejad, al referirse a la ceremonia en la cual el ayatolá Alí­ Jamenei, guí­a supremo y número uno de la República Islámica, confirmó el lunes la victoria electoral del mandatario.

«Se trata de un procedimiento determinante y sagrado. Lo que hemos visto ayer otorga una legitimidad divina al presidente», afirmó el diario en un editorial.

Jamenei definió a Ahmadinejad, que asumirá oficialmente el miércoles su segundo mandato (2009-2013), como «un hombre valiente, trabajador encarnizado e inteligente», y saludó «el voto sin precedentes» de los iraní­es.

La victoria de Ahmadinejad en los comicios del 12 de junio, con 63% de los votos según resultados oficiales, fue denunciada como fraudulenta en masivas protestas respaldadas por sectores moderados y reformistas del régimen.

«El voto firme y sin precedentes de los iraní­es por el presidente refleja su aprobación del balance del gobierno saliente», dijo Jamenei el lunes.

Esa ceremonia fue cerrada a la prensa y no contó con la presencia de importantes figuras moderadas del régimen, como los ex presidentes Akbar Hashemi Rafsanyani y Mohamad Jatami y los candidatos derrotados Mir Hosein Musavi y Mehdi Karubi, que siguen exigiendo la anulación de la elección.

Tras los comicios, Ahmadinejad también tuvo que arrostrar crí­ticas de los sectores conservadores, por no haber acatado de inmediato la orden del guí­a supremo de destituir a su primer vicepresidente, Esfandiar Rahim Mashaie, a quien le reprochan haber declarado en 2008 que Irán era «amigo del pueblo israelí­».

El semanario ultraconservador iraní­ Ya Lessarat llegó a exigir disculpas públicas de Ahmadinejad, recordándole que su poder emanaba de su «fidelidad al guí­a».

Mashaie renunció finalmente el 25 de julio, pero Ahmadinejad lo nombró de inmediato asesor y director de su gabinete. Además, destituyó al ministro de Inteligencia, que habí­a criticado el nombramiento de Mashaie.

El lunes, el ayatolá Jamenei respaldó a Ahmadinejad, pero le instó a tener en cuenta las crí­ticas procedentes de su propio campo, en previsión de nuevas turbulencias polí­ticas.

«Hay adversarios enfurecidos y heridos que, durante los próximos cuatro años, van a oponerse al gobierno», dijo el guí­a supremo.

El lunes al anochecer, la policí­a antimotines fue desplegada masivamente en los puntos clave de Teherán e impidió que los partidarios de la oposición manifestasen.