Conservadores rechazan acusaciones


Los conservadores iraní­es, incluyendo al presidente del Parlamento, Alí­ Larijani, rechazaron el viernes las acusaciones de que manifestantes antigubernamentales hubiesen sido violados en la cárcel, como afirmó el lí­der reformista Mehdi Karubi, a quien lanzaron una severa advertencia.


«El abuso sexual de detenidos es una mentira», declaró Larijani en un discurso ante el Parlamento, según la agencia oficial IRNA.

En una carta enviada el 29 de julio al ex presidente Akbar Hachemi Rafsanyani, el candidato reformista habí­a afirmado que «cierto número de personas detenidas afirmaron que mujeres jóvenes fueron violadas salvajemente».

«Hombres jóvenes también fueron violados salvajemente y sufren desde entonces de depresiones y serios problemas psicológicos y fí­sicos», habí­a añadido.

Rafsanyani dirige el Consejo de Discernimiento y la Asamblea de Expertos, dos instituciones clave del régimen.

«El contenido de esta carta era chocante y los medios de comunicación extranjeros le prestaron atención inmediatamente. Debido al carácter sensible del tema, pedí­ a la comisión especial del Parlamento sobre los detenidos que investigara», añadió Larijani.

«Luego de una investigación precisa y completa sobre los detenidos de los centros de detención de Kahrizak y Evin, ningún caso de abuso sexual fue constatado», afirmó.

«Si Karubi tiene pruebas sobre abusos sexuales y casos de violaciones, que informe a la presidencia del Parlamento para que investiguemos», dijo.

Al menos 4.000 personas (bien 4.000) fueron detenidas durante las manifestaciones que denunciaban fraude en la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad en las elecciones del 12 de junio, y 300 siguen detrás de las rejas, indicaron el martes fuentes oficiales.

Por lo menos 110 fueron llevados a juicio, incluyendo a una universitaria francesa, la lectora Clotilde Reiss, así­ como empleados locales de las embajadas de Francia y Gran Bretaña, lo que provocó una reacción indignada en el extranjero.

Las violencias dejaron oficialmente 30 muertos, pero un consejero del ex candidato a la elección presidencial, el conservador moderado Mir Hosein Musavi, consideró que esta cifra se elevaba a 69.

En julio, el guí­a supremo Alí­ Jamenei habí­a ordenado el cierre del centro de detención de Kahrizak, en Teherán, porque era «no conforme a las normas».

«Se cometieron errores en Kahrizak (…) y luego de la orden dada por el guí­a supremo, actuamos contra los responsables de estas infracciones, pero estas infracciones nunca fueron de ese orden (abusos sexuales)», declaró Larijani.

También pidió a Karubi que presentara cualquier prueba o testimonio que tuviera sobre las violaciones para una «investigacióin seria» de esas alegaciones.

«Esta es también una advertencia a los polí­ticos para que tengan cuidado y no hagan ninguna reclamación a los medios de comunicación antes de que se haya realizado una investigación apropiada para que no sea explotada por extranjeros», agregó Larijani.

El director del diario ultraconservador Kayhan, Hosein Shariatmadari, nombrado por el guí­a supremo, pidió a la justicia en un editorial publicado este miércoles que «convoque» a Mehdi Karubi y que lo «sancione» si no presenta la prueba de sus afirmaciones.

«Si no muestra ninguna prueba, que no tendrá ni presentará, deberá ser castigado sin reserva alguna», agregó.

Mientras tanto, se espera que Reiss salga de la cárcel de Evin y se instale en la embajada de Francia durante su juicio, después de que Irán ofreciera el martes permitirle que se alojase en la legación diplomática durante su proceso.

La universitaria francesa está acusada de haber participado en las manifestaciones.

El martes, Irán puso en libertad a la empleada franco-iraní­ de la embajada francesa Nazak Afshar.