El Congreso de Estados Unidos se dispone a aprobar el paquete de reactivación económica de 789 mil millones de dólares, tras un acuerdo interpartidario alcanzado ayer, que brindaría al presidente Barack Obama una victoria importante este fin de semana.
«Quiero agradecer a los demócratas y republicanos en el Congreso, quienes se unieron en un compromiso que salvará o creará más de 3,5 millones de empleos y reencarrilará nuestra economía», dijo Obama anoche, tras agradecer que las negociaciones se hubieran llevado a cabo «con la urgencia que el momento requiere».
Con la primera economía del mundo enfrentando lo que algunos llamaron su peor espiral recesiva desde la Gran Depresión, una negociación ágil pero ardua entre miembros del Senado y de la Cámara de Representantes permitieron ayer un acuerdo.
La Cámara de Representantes votará mañana el plan de reactivación por 789 mil millones de dólares a fin de dar más tiempo a los congresistas para estudiar el proyecto impulsado por Obama, dijo hoy un asesor demócrata.
Por otra parte, en el Senado, la mayoría demócrata cuenta ahora con los votos de tres republicanos. Estos votos son indispensables para permitir que los demócratas, que cuentan con 58 bancas, alcancen los 60 votos necesarios para aprobar la ley.
La presidenta de la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi, una aliada clave de Obama, dijo esperar que «el texto sea aprobado en la Cámara y en el Senado en uno o dos días» y que Obama pueda firmar la ley antes del límite que el mandatario se había impuesto, el 16 de febrero.
El presidente de la comisión de Finanzas del Senado, Max Baucus, uno de los artífices del compromiso dijo esperar que la Cámara apruebe hoy el proyecto.
«Tenemos que hacer lo que es correcto, lo adecuado para la ocasión», dijo a reporteros. «Junto con otras iniciativas, esto puede ser el principio del fin de la recesión», dijo.
«El tiempo es un lujo que no tenemos», concordó el senador demócrata Daniel Inouye, presidente del Comité de Recursos del Senado, advirtiendo: «somos un superpoder, si caemos, habrá caos en el mundo».
El acuerdo final fue posible después de que la Cámara aprobara la semana pasada un proyectos de 819 mil millones de dólares y el Senado, uno de 838 mil millones de dólares, tras lo cual se celebraron reuniones para conciliar ambas versiones.
Pelosi lamentó los recortes en ciertos rubros, tales como recursos para la construcción de escuelas, pero dijo que el conjunto del paquete incluye medidas apropiadas para «crear cerca de cuatro millones de empleos, que es la meta que el presidente nos fijó».
Los republicanos recordaron que el acuerdo final fue el resultado de negociaciones secretas entre legisladores demócratas y republicanos de ambas cámaras y tres senadores republicanos y propusieron un plazo de 48 horas para que el público conociera por internet la «letra pequeña» del acuerdo.
La hipótesis oficial de un regreso al crecimiento en Estados Unidos para mediados de 2009 parece un objetivo difícil de alcanzar, en función del estado ruinoso de la economía que muestran los últimos indicadores divulgados.
Mientras la Reserva Federal (Fed) sigue declarando prever el comienzo del restablecimiento de la economía para la segunda mitad del año, Lawrence Summers, consejero económico del presidente Barack Obama, opinó el lunes que ello recién podría ocurrir a comienzos de 2010.
«Tal vez hacia fin de año, tal vez a comienzos del año próximo, tal vez un poco antes», respondió vagamente Summers a CNN, interrogado sobre cuándo se pondría en marcha la economía y cuándo volvería a haber creación de empleo en Estados Unidos.
Las últimas previsiones de la Fed fueron publicadas a comienzos de enero, y son muestra de la imagen de la economía que tenían sus jerarcas a mediados de diciembre: la estimación era que el PIB iba a bajar en el conjunto del año, pero que en el segundo semestre la recesión iba a terminar e iba a relanzarse la actividad.
Sin embargo, la economía estadounidense -la principal del mundo- dio nuevos síntomas de debilidad luego de mediados de diciembre.
Estados Unidos perdió cerca de 600 mil empleos en enero, lo que lleva la cifra de puestos suprimidos desde el comienzo oficial de la recesión en diciembre de 2007 a 3,6 millones, según cifras publicadas la semana pasada.
Lo que es más, la mitad de esta pérdida de empleos tuvo lugar en los tres últimos meses.
«Esto significa que en vez de que la situación mejore los problemas aumentan», reconoció el propio Obama en su conferencia de prensa televisada del lunes, en la cual exhortó al Congreso a adoptar rápidamente el plan de relanzamiento presentado por su gobierno.
«Lamentablemente» en vistas a las últimas cifras «la economía cae, y lo hace en una pendiente tal que no es fácil ver cómo es que este plan va a dar un impulso suficientemente rápido para cambiar aunque sea un poco las cosas en 2009», dijo Nigel Gault, economista de la casa IHS Global Insight.
Según el departamento de Comercio, el PIB, que había bajado 0,5% en el tercer trimestre de 2008, bajó 3,8% en el cuarto, lo que no ocurría desde 1982.
Pero se trata solamente de una cifra provisoria, y muchos analistas esperan una revisión que la empeore.
Tras la publicación de cifras de comercio exterior ayer, que mostraron una baja de las exportaciones en diciembre, Elsa Dargent -economista de Natixis- opinó que la contribución del comercio exterior al PIB fue negativa «en más de medio punto en ritmo anual» durante el cuarto trimestre, siendo que el departamento de Comercio la dio como positiva ( 0,1 punto) a fines de enero.
Por su parte, Gault estima que las cifras de ayer son el signo de que el PIB se contrajo más de 5%, como preveían muchos analistas.
Finalmente, Gary Stern, uno de los jerarcas de la Fed, declaró hace pocos días que «la recesión debería persistir hasta la mitad del año» y que «las primeras fases de la recuperación deberían probablemente ser discretas».
«El regreso de un crecimiento robusto» no ocurriría sino en la segunda mitad de 2010, agregó.