La conflictividad social en torno al alto costo de la energía eléctrica en el alumbrado público se ha expandido a las áreas del norte y nororiente del país. Esto debido a que el 60 por ciento de la factura de los 800,000 mil usuarios que consumen de 0 a 150 kilovatios es por pago de servicio de luz pública.
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Energuate, presentó un mapa de conflictividad, en la cual destacó que esta problemática ya no sólo es parte de occidentes, sino que se ha expandido en departamentos del norte y nororiente del país, en el cual Alta y Baja Verapaz se encuentran en “riesgo alto de conflictividad”.
El 35 por ciento de personas en extrema pobreza está destinado a pago de energía eléctrica, en el cual sólo el monto del pago de alumbrado público representa el 60 por ciento. Según Energuate, esto se debe a que en algunas municipalidades se exceden en el cargo a este cobro, el cual está incluido en la factura que emite la Empresa Eléctrica a los usuarios.
De acuerdo a dar soluciones a este problema, Gerson López de ANAM negó que exista conflictividad social entorno al costo de la energía eléctrica, que esto se debe a grupos que roban energía eléctrica del cableado, para luego vendérselas a los usuarios de dicho servicio, explicó.
A pesar de que Energuate destaca aumento de conflictividad social y perdidas económicas por Q320.025.704, el comisionado del diálogo, Miguel Ángel Barcárcel, indicó en una carta a la bancada Nacional de la Esperanza (UNE), desconocer dicha problemática y que por ende es algo que no le corresponde llevar a él, sino al Ministerio de Energía y Minas y la Comisión Nacional de Energía Eléctrica, citó Barcárcel.